Cuidado de las frambuesas: Estos errores los cometen muchos, ¿y tú?

El cuidado de las frambuesas empieza mucho antes de la primera cosecha

Jugosas, dulces y repletas de vitaminas: las frambuesas son una fruta irresistible que, además, resulta bastante agradecida en el jardín. Si consigues evitar estos tres errores habituales en su cuidado, tendrás asegurada una cosecha abundante y deliciosa.

Error 1: Elegir una ubicación inadecuada para las frambuesas

Todo comienza con el lugar donde plantes tus frambuesas. En un suelo inapropiado, simplemente se negarán a crecer con vigor. Estas plantas necesitan una tierra suelta, profunda y, sobre todo, rica en humus. El pH ideal está entre 5,5 y 6, es decir, ligeramente ácido.

Lo que detestan por encima de todo es el suelo muy arcilloso o con encharcamientos, donde las enfermedades fúngicas en raíces y tallos no tardan nada en aparecer. Ahora bien, tener un suelo arcilloso no significa que tengas que renunciar a las frambuesas.

Puedes mejorar el terreno en el momento de la plantación mezclándolo a partes iguales con compost maduro, e incorporando también una buena cantidad de arena gruesa. Las frambuesas crecen mejor en filas y apoyadas en una estructura de guía con alambres tensados.

Error 2: Prescindir de la capa de acolchado

El acolchado no solo es útil en los arriates de plantas perennes, sino también en el cultivo de las frambuesas. Como plantas de origen forestal, se sienten muy a gusto con una capa suelta de materia orgánica sobre la superficie del suelo. Una cubierta de varios centímetros de grosor hecha con hierba semiseca, tierra de mantillo o paja imita la caída natural de hojas en el bosque.

Si usas paja o corteza de árbol triturada gruesa, combínala siempre con harina de cuerno para aportar suficiente nitrógeno al suelo y evitar carencias. El acolchado actúa como un paraguas solar: mantiene la humedad en el suelo y favorece la vida microbiana del sustrato. Esto es especialmente importante porque las frambuesas tienen raíces muy superficiales y no pueden acceder a las capas más profundas y húmedas del terreno.

Eso sí, el acolchado no elimina las malas hierbas. Las semillas que llegan volando germinan igualmente, y las malas hierbas de raíz no encuentran en el mantillo una barrera real. La ventaja es que las plántulas recién germinadas se arrancan con mucha facilidad del material suelto.

Error 3: Podar las frambuesas de forma incorrecta

El mayor fallo que puedes cometer es no podar en absoluto y dejar que las frambuesas crezcan de manera caótica. Existen dos tipos principales: frambuesas de verano y frambuesas de otoño. Su cuidado general es muy similar; la diferencia está en la época de recolección y en la técnica de poda.

Frambuesas de verano vs. frambuesas de otoño: cómo podarlas

Las frambuesas de verano fructifican en los tallos del año anterior, mientras que las de otoño también producen frutos en los tallos del año en curso. Ambas variedades generan cada temporada un buen número de nuevos brotes que emergen directamente desde la base de la planta.

En las frambuesas de verano, conserva únicamente entre seis y ocho tallos por planta y elimina el resto cortándolos a ras del suelo. Muy importante: deja siempre los tallos de dos años, porque sin ellos no habrá cosecha el año siguiente. En las frambuesas de otoño, la poda es más radical: puedes cortar todos los tallos a nivel del suelo sin problema.

El momento adecuado para podar es justo después de la cosecha: en las variedades de verano, a partir de finales de julio; en las de otoño, durante los días templados del invierno.

El gusano de la frambuesa: un problema que tiene solución

En el cuidado de las frambuesas aparece con frecuencia el escarabajo de la frambuesa, un insecto que pone sus huevos directamente en las flores y cuyas larvas se abren camino a través de los frutos, dejándolos inapetecibles. Si en tu jardín este bicho es un visitante habitual, la mejor estrategia es optar por variedades de otoño. Cuando estas florecen a partir de mediados de julio, el escarabajo ya ha terminado su ciclo reproductor y no ataca las flores.

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  • Ignacia Antonia es una creadora digital chilena que comparte contenido sobre lifestyle, tendencias y momentos de la vida cotidiana. Sus publicaciones destacan por un estilo moderno, cercano y enfocado en la inspiración diaria.

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