Ruibarbo: 7 dulces recetas que debes probar

El ruibarbo, ese tesoro agridulce de la primavera

¿Qué es lo primero que te viene a la mente cuando piensas en los sabores clásicos de la primavera? ¿Quizás espárragos frescos? ¿O fresas bien maduras? Nuestra respuesta es clara: el ruibarbo. Este vegetal en forma de tallo ocupa menos espacio en las cocinas que sus compañeros culinarios, pero en cuanto al sabor no tiene absolutamente nada que envidiarles.

Su característico perfil agridulce es único y sorprendentemente versátil. No solo sirve para postres y tartas, sino que también funciona a las mil maravillas en platos salados. Aquí tienes 7 recetas con ruibarbo que te van a conquistar.

Espera, ¿el ruibarbo es una verdura?

Sí, lo has leído bien. Botánicamente, el ruibarbo se clasifica como una hortaliza. A diferencia de otras plantas donde consumimos el fruto, en el ruibarbo nos comemos el tallo, y ese tallo tiene un sabor extraordinario. Antes de lanzarte a preparar las recetas, repasamos algunos consejos esenciales de preparación. ¡Buen provecho!

Cómo preparar el ruibarbo correctamente

Si cultivas ruibarbo en tu propio jardín, lo ideal es cosecharlo en primavera. Toma el 24 de junio, día de San Juan, como fecha límite para la recolección. A partir de ese momento, el contenido de ácido oxálico aumenta considerablemente y puede provocar molestias digestivas al consumirlo.

La piel del ruibarbo es precisamente donde se concentra mayor cantidad de ácido oxálico, por eso es imprescindible pelarlo antes de cocinarlo, especialmente si los tallos son gruesos y grandes. Los tallos jóvenes cosechados a principios de temporada pueden conservar su piel sin problema. Tras pelarlos, retira las hojas y los extremos, y córtalo en trozos pequeños.

Dependiendo de la receta, puedes cocer el ruibarbo al baño maría o dejarlo cocer a fuego lento en una mezcla de azúcar, zumo de manzana y una vaina de vainilla. En algunas preparaciones, como las tartas finas, el ruibarbo no necesita cocción previa y va directamente al horno en crudo.

Receta 1: Tarta de ruibarbo con pannacotta

¡Deliciosa y jugosa a más no poder! La tarta de ruibarbo con pannacotta es un auténtico placer para el paladar. Pocos ingredientes, muchísimo sabor. Se prepara en un momento, lo que la convierte en la opción perfecta para una visita inesperada.

Receta 2: Profiteroles con compota de ruibarbo

Los profiteroles gustan a todo el mundo, pero cuando se rellenan con una compota de ruibarbo y nata montada alcanzan un nivel completamente diferente. Son el broche dulce perfecto para cualquier menú familiar. Pruébalos y verás.

Receta 3: Postre de ruibarbo con quark

Una base de bizcocho esponjoso, quark cremoso y ruibarbo agridulce forman los tres pilares de este postre de ruibarbo con quark. Fácil de preparar y con un resultado que enamora. Una combinación que funciona siempre.

Receta 4: Tarta de fresas y ruibarbo

Las fresas dulces y el ruibarbo ligeramente ácido se complementan de manera extraordinaria. Esta tarta de fresas y ruibarbo lo demuestra con creces. Una base de bizcocho de almendras completa el trío de sabores para crear un postre redondo y equilibrado.

Receta 5: Pannacotta con ruibarbo asado

Este vegetal primaveral eleva el clásico italiano a otra dimensión. La pannacotta con espejo de ruibarbo asado no solo luce espectacular en el plato, sino que su sabor es absolutamente delicioso. Un postre que impresiona tanto a la vista como al gusto.

Receta 6: Mini tartas de ruibarbo con merengue

No siempre tiene que ser tarta de manzana o de queso en la merienda. ¿Por qué no sorprender con unas mini tartas de ruibarbo con merengue? Tienen una presencia visual impactante, saben a fruta fresca y son irresistibles. Tus invitados las adorarán.

Receta 7: Brazo de gitano dulce con ruibarbo

Y otro gran éxito para la mesa del café: este brazo de gitano con ruibarbo sorprende con un relleno de gelatina de fresa y ruibarbo. Un topping de crema de queso fresco remata el conjunto con una elegancia que no pasa desapercibida.

Consejos finales para sacarle todo el partido al ruibarbo

El ruibarbo es uno de esos ingredientes que merecen mucho más protagonismo del que habitualmente se les da. Su temporada es corta, así que aprovéchala al máximo. Recuerda siempre pelarlo bien, respetar la fecha de cosecha y experimentar tanto con elaboraciones dulces como saladas.

  • Pélalos siempre, especialmente los tallos maduros y gruesos.
  • No consumas las hojas: contienen niveles tóxicos de ácido oxálico.
  • Combínalo con fresa, vainilla o manzana para equilibrar su acidez natural.
  • Congélalo en trozos para disfrutarlo fuera de temporada.

Con estas siete recetas tienes todo lo que necesitas para convertirte en un auténtico experto del ruibarbo en la cocina. Cada una de ellas es una forma diferente y deliciosa de disfrutar este vegetal tan especial.

Author

  • Ignacia Antonia es una creadora digital chilena que comparte contenido sobre lifestyle, tendencias y momentos de la vida cotidiana. Sus publicaciones destacan por un estilo moderno, cercano y enfocado en la inspiración diaria.

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