3 consejos: así de fácil puedes cultivar ajedrea de maggi en casa

El liebstöckel: mucho más que una simple hierba aromática

El nombre correcto de la famosa hierba de Maggi es en realidad Levisticum officinale, conocido en español como levístico o ajedrea de Maggi. A principios del siglo XX se popularizó el apodo “hierba de Maggi” debido a su llamativo parecido aromático con el condimento que Julius Maggi creó en 1886 y que durante décadas estuvo presente en las mesas de los restaurantes.

Lo curioso es que ese apelativo se haya extendido tanto, ya que la planta lleva más de 2.000 años entre nosotros. El naturalista romano Plinio la conocía con el nombre de Ligusticum, es decir, “procedente de Liguria”. Y aquí viene la sorpresa: el levístico no figura entre los ingredientes del condimento Maggi.

Una planta vivaz con mucho carácter

El levístico es una planta perenne cuya raíz se hunde profundamente en el suelo. En verano puede alcanzar hasta dos metros de altura; sus tallos huecos y acanalados no se ramifican hasta bien arriba. Las hojas pinnadas están profundamente divididas y dentadas, y en pleno verano sus flores en umbela atraen a multitud de insectos.

Al llegar el otoño, aparecen pequeños frutos pardos que en invierno constituyen un alimento muy apreciado por las aves. Por eso conviene dejar en pie al menos una parte de los tallos florales. Además, en los huecos de los tallos hibernan y se reproducen numerosos insectos. Basta con cortar los tallos el marzo siguiente, troceándolos para colocarlos en un hotel de insectos o dejándolos atados al sol hasta que las larvas hayan salido.

El levístico no es solo delicioso: tiene un gran valor ecológico y supone una auténtica ganancia para cualquier jardín. Si quieres cultivar esta planta tú mismo, ten en cuenta los siguientes consejos.

Consejo 1: El levístico necesita espacio y condiciones generosas

Cuando se adquieren plantas jóvenes, su aspecto inicial puede resultar bastante modesto. Sin embargo, si tenemos en cuenta que el objetivo final es alcanzar dos metros de altura y un metro de anchura, queda claro que esta planta requiere bastante espacio para desarrollarse. El levístico prefiere ubicaciones soleadas o de semisombra, con un sustrato rico en nutrientes y un pH ligeramente básico.

La humedad constante es fundamental para su buen desarrollo. La raíz también necesita espacio, por lo que conviene aflojar bien el suelo en profundidad antes de plantar. Si se cultiva en maceta, elige un recipiente especialmente profundo, tanto para el jardín como para el interior.

Ya sea en maceta o en parterre, mantén la planta siempre bien húmeda, pero sin excesos: el levístico no tolera ni la sequía ni el encharcamiento, y reacciona mal ante ambas situaciones. Tampoco le gustan las plantas vecinas que invadan su espacio. En invierno, protege los ejemplares tanto en maceta como en el jardín cubriéndolos con hojas secas o ramas. Al inicio del rebrote primaveral, abona el levístico con compost, ya que es una planta de gran demanda nutritiva.

De una planta joven puede desarrollarse fácilmente un ejemplar imponente de levístico. Para crecer adecuadamente, esta hierba necesita suficiente espacio.

Consejo 2: Reproducción a partir de semillas

Si se deja que el levístico forme frutos, la producción de semillas es abundante. Pueden sembrarse directamente a principios de otoño o durante el mes de mayo siguiente. Las semillas se cubren apenas de forma superficial con sustrato y se presionan ligeramente. La temperatura óptima de germinación se sitúa entre 18 y 22 grados Celsius.

No hacen falta muchas semillas, ya que con una sola planta es más que suficiente para abastecer a toda una familia, aunque siempre se pueden regalar las plántulas sobrantes. Una vez que las plántulas hayan emergido, se aclarará el cultivo dejando una distancia de 50 por 50 centímetros entre cada ejemplar. También es posible hacer un cultivo previo bajo cristal a partir del mes de marzo.

Consejo 3: Multiplicación por división de la mata

Con el paso del tiempo, el rizoma del levístico se vuelve robusto y muy ramificado. Esto permite dividirlo sin dificultad para obtener nuevas plantas. Para ello, se extrae el rizoma en otoño o en primavera y se divide con una pala bien afilada. Los cepellones más jóvenes pueden separarse también con un cuchillo.

Este método de propagación vegetativa es sencillo, efectivo y permite compartir plantas con otros aficionados a la jardinería sin necesidad de comprar nuevos ejemplares.

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  • Ignacia Antonia es una creadora digital chilena que comparte contenido sobre lifestyle, tendencias y momentos de la vida cotidiana. Sus publicaciones destacan por un estilo moderno, cercano y enfocado en la inspiración diaria.

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