Qué es la carrera japonesa, el Edo running style
El nombre Edo running style no viene de ningún deportista famoso ni influencer. Su origen es mucho más fascinante: se inspira en un periodo concreto de la historia japonesa, la era Edo, que transcurrió entre 1603 y 1868. Fue precisamente en aquella época cuando nació esta peculiar forma de correr. Hoy, gracias a las redes sociales, ha traspasado fronteras para conquistar a miles de personas en todo el mundo.
A primera vista, el Edo running style puede parecer cuanto menos llamativo, incluso algo cómico. Sin embargo, sus beneficios para la salud y el ahorro energético serían innegables, especialmente para las personas de mediana edad en adelante. Así lo defiende el investigador japonés que lo ha relanzado en redes: Katsunori Oba.
En qué consiste exactamente el Edo running style
Todo comenzó cuando Oba publicó una serie de vídeos mostrando en primera persona cómo se corre según este método. La primera regla fundamental es inclinar el tronco hacia delante. Los pasos deben acortarse y volverse más rápidos y rítmicos. Pero hay más cambios.
La posición de los brazos también varía radicalmente respecto a la carrera convencional: no se doblan, sino que caen más pegados a los costados, moviéndose apenas. Además, la técnica Edo contempla alternar esta posición con una más lateral, donde los brazos realizan un movimiento más circular. ¿Suena difícil o antinatural? Quienes han visto los vídeos de Oba coinciden en que, una vez observado, resulta sorprendentemente sencillo e incluso más cómodo.
Cómo nació el Edo running style
Basta echar un vistazo a las redes para comprobar el impacto viral de esta técnica. Desde grandes cadenas internacionales hasta medios europeos de todo tipo, el Edo running style ha generado una curiosidad genuina. Conocida también como “Edo Hashiri”, esta técnica deriva del Namba-bashiri, un conjunto de movimientos muy extendido en el Japón del periodo Edo.
Por aquel entonces, los mensajeros hikyaku y los viajeros recorrían larguísimas distancias a pie. La necesidad era doble: conservar energía y, sobre todo, proteger las rodillas del desgaste acumulado durante jornadas interminables de marcha y carrera.
Del antiguo Japón a las redes sociales
Hoy nadie está obligado a correr hasta 500 kilómetros en tres días. Solo maratonianos y ultramaratonianos se enfrentan a retos de esa magnitud, y lo hacen con calzado y tecnología muy distintos. Aun así, la posibilidad de adoptar un estilo de carrera que ayude a prevenir lesiones articulares parece ser la clave del éxito de este método.
Oba lo recuperó tras más de diez años estudiando documentos históricos, grabados ukiyo-e —esas impresiones artísticas japonesas sobre papel con matrices de madera, que florecieron precisamente durante el periodo Edo— y antiguas representaciones del cuerpo humano en movimiento. Al compartirlo en redes sociales, el impacto mediático superó todas sus expectativas.
Menos impacto sobre las rodillas
Oba tiene ahora 61 años y él mismo es maratoniano. A los 48 sufrió una lesión de rodilla que cambió su forma de entender la carrera. Uno de los grandes beneficios que destaca de esta técnica es precisamente el menor impacto sobre esa articulación, gracias a la postura ligeramente inclinada hacia delante.
Desde el punto de vista técnico, esta inclinación resulta relevante: desplazar el centro de masa hacia adelante aumenta la flexión del tronco y potencia el trabajo de las caderas, reduciendo la carga sobre las rodillas. Así lo explica Francesco Della Villa, director del Departamento de Educación e Investigación del Isokinetic Medical Group, centro médico de referencia para diversas federaciones deportivas.
Por qué aumentar la cadencia de paso
Otro rasgo que llama la atención es la mayor frecuencia de zancada. Según Della Villa, esta cadencia es notablemente más elevada que en los estilos de carrera tradicionales. Esto incrementa el trabajo a nivel de los tobillos, pero resulta técnicamente muy adecuado para personas con problemas en las rodillas.
«Es lógico que a primera vista parezca un poco cómica», reconoce el especialista, «pero en la historia del deporte hay muchísimos ejemplos de técnicas que generan esa misma impresión inicial y luego demuestran su valor».
Por qué puede ser útil cambiar de estilo de carrera
El Edo running style ha tenido el mérito de volver a poner el foco sobre algo importante: la necesidad de adaptar o cambiar el propio estilo de carrera a medida que pasa el tiempo y surgen nuevas circunstancias físicas. Como señala Della Villa, correr es un gesto repetitivo que cada persona adapta a sus características particulares.
Modificarlo no es sencillo, pero saber hacerlo puede resultar muy beneficioso. Eso sí, antes de cambiar hábitos arraigados, es imprescindible valorar los objetivos personales y analizar el estado físico de cada uno con criterio profesional.
Para quién no es adecuado el Edo running
El riesgo de seguir tendencias sin reflexión es ignorar las particularidades de cada persona. El enfoque correcto, según Della Villa, pasa por observar la propia carrera, revisar el historial de lesiones y realizar una evaluación global. Está claro que ciertos estilos benefician a quienes tienen problemas de rodilla, como ocurre con el Edo running style.
Sin embargo, no es recomendable para quienes padecen problemas de espalda: desplazar el centro de gravedad tan hacia adelante puede resultar contraproducente y agravar esas molestias. Es un matiz que no debe pasarse por alto.
No existe una solución única para todos
Como insiste Della Villa, el principio de «talla única» no tiene cabida en el deporte ni en la actividad física. Siempre hay que centrarse en la persona concreta, con su historia, sus capacidades y sus limitaciones.
La edad también influye, igual que la experiencia previa con la carrera. No existe un momento demasiado tardío para empezar a correr, ni tampoco una edad límite para modificar la técnica si ya se lleva tiempo practicando. Si el Edo running permite mejorar la resistencia en personas sin contraindicaciones, bienvenido sea. Pero siempre valorando antes, de forma individual, sus ventajas e inconvenientes, concluye el experto.









