Junio: temporada alta en el jardín
Junio es el mes en que el jardín alcanza su máximo esplendor. Las plantas están en plena fase de crecimiento, florecen con fuerza y empiezan a desarrollar sus frutos. Los aficionados a la jardinería aprovechan cada momento posible al aire libre. Este mes, las tareas esenciales se pueden resumir en tres.
Desbrotar los tomates
Quien quiera cosechar una buena cantidad de tomates de producción propia debería empezar en junio a eliminar los llamados brotes laterales o chupones. Se trata de tallos secundarios débiles que brotan en las axilas de las hojas de la planta. Su presencia roba energía y agua a la tomatera, con una consecuencia directa: menos frutos y menos sabor.
Consejo: Desbrotar también beneficia a otras plantas del huerto. Las variedades de pimiento de fruto grande producen mayores rendimientos si se elimina la denominada flor reina, que aparece justo donde el primer brote lateral sale del tallo principal. En cuanto a las berenjenas, los aficionados no se ponen de acuerdo: algunos dejan únicamente unos tres tallos con dos frutos cada uno, mientras que otros desaconsejan completamente el desbrotado. En cualquier caso, merece la pena experimentar. Cuanta menos masa foliar tenga que alimentar una planta, más energía puede dedicar a formar los frutos.
El cuidado del césped en junio
En junio hay dos labores fundamentales relacionadas con el cuidado del césped: el césped ya consolidado recibe su segundo abonado del año, y el césped recién sembrado necesita su primer corte este mes.
El período de mayor crecimiento de las gramíneas coincide precisamente con junio. Eso significa que no solo crecen con especial intensidad, sino que también demandan una gran cantidad de nutrientes. Además, el abono aplicado durante la primera fertilización primaveral ya se ha agotado por completo. Lo recomendable es cortar el césped primero y, a continuación, distribuir de nuevo un abono de liberación lenta. Para obtener un resultado uniforme, lo ideal es utilizar un esparcidor con ruedas. Consejo: Espere a realizar esta tarea en un día seco y sin demasiado sol. Según la experiencia, el césped absorbe mejor los nutrientes cuando el cielo está nublado.
Cuando se trata de un césped recién instalado, hay que esperar a que las gramíneas alcancen entre ocho y diez centímetros de altura antes de realizar el primer corte, algo que generalmente ocurre en junio. Ajuste la altura de corte a cinco centímetros. A partir de ahí, vaya reduciendo progresivamente la altura en cada siegas sucesiva hasta llegar a la altura definitiva deseada.
Trasplantar las plantas cítricas
Las plantas cítricas son auténticos clásicos en maceta y aportan un ambiente mediterráneo inconfundible a balcones, terrazas y jardines de invierno. Cuando el limonero, el naranjo, el kumquat u otras variedades han crecido demasiado para su maceta actual, junio es el momento idóneo para trasplantarlos. Las plantas se encuentran entonces en plena fase vegetativa y se adaptan especialmente bien a su nuevo recipiente, enraizando con mucha mayor facilidad.
Consejo: Utilice tierra específica para cítricos y elija una maceta que sea como máximo cinco centímetros más grande que la anterior. Un cambio demasiado brusco de tamaño puede perjudicar el desarrollo de la planta.








