Una planta imponente que exige conocimiento previo
La hierba de la pampa (Cortaderia selloana) es una de las gramíneas ornamentales más espectaculares que existen. Resulta casi increíble que de un pequeño tiesto con apenas unos tallos pueda surgir una planta que supere la altura humana, coronada por esos característicos penachos plumosos. A primera vista, plantar hierba de la pampa parece sencillo: se hace el hoyo, se saca la planta del recipiente, se coloca a la profundidad adecuada y se riega bien. ¿Tan fácil es? No del todo. Conocer de antemano los tres errores más frecuentes evita decepciones posteriores.
Error 1: Plantar hierba de la pampa en el momento equivocado
La hierba de la pampa es una planta amante del calor que florece en verano y pertenece al grupo de las gramíneas de brotación tardía. Este tipo de plantas no debe instalarse demasiado pronto en el año, pero tampoco demasiado tarde. Necesitan calor para arraigar correctamente. El momento idóneo es cuando el suelo ya se ha calentado en primavera y no se esperan heladas nocturnas intensas.
Plantar en pleno verano tampoco es lo más recomendable, ya que el suelo se seca con rapidez y los ejemplares recién plantados todavía no tienen suficiente sistema radicular para superar periodos de sequía. Dicho esto, muchos jardineros eligen su hierba de la pampa precisamente en agosto, cuando está en flor, porque es el mejor momento para valorar el color de las flores y asegurarse de adquirir una variedad generosa en floración.
Consejo sobre la compra y el trasplante
Al comprar hierba de la pampa, asegúrese de que la variedad esté reproducida vegetativamente. Las plantas obtenidas por semilla suelen tardar años en florecer y lo hacen de forma escasa. Si adquiere una planta en flor a finales del verano, lo más prudente es pasarla el invierno en un recipiente en un lugar libre de heladas y trasplantarla al jardín la primavera siguiente. Lo mismo aplica para dividir y trasplantar ejemplares ya establecidos: la primavera es el momento más seguro, pues la planta tendrá toda una temporada para echar raíces.
Error 2: Elegir una ubicación inadecuada en el jardín
La hierba de la pampa necesita pleno sol y una exposición cálida. En un lugar demasiado sombrío, la floración será decepcionante. Además de luz, el suelo debe reunir unas condiciones concretas: ha de ser húmico, rico en nutrientes y con buen drenaje. El principal problema surge en invierno, cuando la humedad excesiva perjudica gravemente a esta planta originaria de Sudamérica.
Prepare bien el lugar de plantación antes de instalar la planta. Los suelos muy arenosos suelen carecer de estructura húmica: añadir materia orgánica los mejora notablemente. Los suelos pesados y arcillosos se vuelven más permeables si se incorpora arena y gravilla. Una ladera orientada al sur es el emplazamiento ideal, ya que el agua escurre con facilidad y el suelo permanece seco.
Hierba de la pampa en maceta: el drenaje es esencial
Si opta por cultivar hierba de la pampa en un recipiente, el drenaje cobra una importancia aún mayor. Coloque una capa de arcilla expandida o grava en el fondo del tiesto para evitar el encharcamiento. El tamaño del recipiente debe ser generoso: entre 40 y 50 litros de volumen es lo mínimo recomendable para que la planta se desarrolle con holgura.
Error 3: Subestimar el espacio que necesita la planta
Conviene tener muy presente que la hierba de la pampa crece hasta alcanzar proporciones monumentales. Incluso la variedad más compacta, la hierba de la pampa enana (Cortaderia selloana ‘Pumila’), que forma un penacho foliar de alrededor de un metro de altura con los penachos florales elevándose unos 80 centímetros por encima, llega a ocupar con el tiempo un metro cuadrado de superficie.
Por eso conviene reflexionar bien sobre dónde ubicar la planta. No debe colocarse demasiado cerca de caminos o zonas de paso frecuente, ya que sus hojas tienen bordes cortantes. Un consejo imprescindible: use siempre guantes al manipular hierba de la pampa, tanto en el momento de plantarla como durante cualquier labor de mantenimiento posterior.








