Generación X: sin saber que es la más fiable de todas

En la oficina conviven las 4 generaciones: Gen Z, Millennials, Generación X y Baby Boomers

Quienes trabajamos como freelance llevamos una existencia paralela a la de las personas con horarios fijos, nóminas estables y vacaciones pagadas. En el transcurso de una misma jornada podemos sentirnos completamente perdidas y absolutamente invencibles, en la cima y en caída libre. Echamos de menos los escritorios compartidos, las compañeras, el descanso para comer y las charlas junto a la máquina del café. A cambio, hacemos yoga a las diez de la mañana y trabajamos a la una de la madrugada, desconocemos los atascos de las horas punta y ponemos lavadoras de forma compulsiva. Habitamos la incertidumbre y una extraña distancia respecto a las maravillas y las miserias del mundo exterior.

De vez en cuando, sin embargo, nuestra cotidianidad solitaria se cruza con la vida organizada y colectiva de las empresas. Y los horizontes se amplían. Hace poco descubrí que, en este momento, en las compañías conviven simultáneamente cuatro generaciones distintas. Están los Baby Boomers, criados en tiempos de paz y prosperidad, orgullosos de su merecida jubilación, satisfechos de sus revoluciones e indiferentes a su torpeza tecnológica. A su alrededor deambulan los Millennials, digitales, inclusivos, sostenibles, igual de ambiciosos que ansiosos, a veces un poco cargantes por tomarse demasiado en serio. Los representantes de la Gen Z parecen estar siempre allí de casualidad, como si le estuvieran haciendo un favor al resto. No contestan los correos porque los consideran un vestigio del pasado, y han desactivado el doble check azul de WhatsApp porque coarta su libertad individual. A cambio, poseen la deslumbrante arrogancia de la juventud y la omnipotencia de una edad todavía verde. Y luego están los cincuentañeros de la Generación X, a quienes nadie presta atención porque son discretos y algo insignificantes, igual que la letra elegida para definirlos.

Una generación que marca la diferencia para todos

Son puentes invisibles entre especies generacionales mucho más ruidosas y llamativas. Se mueven entre lo analógico y lo digital con una gracia y una flexibilidad que los demás desconocen, pero no están acostumbrados a presumir de ello. Hijos de madres que no les amamantaron y de padres que no les prestaban atención, aprendieron a ser autónomos demasiado pronto, por necesidad y no por mérito. Son hombres y mujeres sándwich que dejaron a otros la carga de cambiar el mundo.

Hoy se encuentran atrapados entre padres que los maltratan e hijos que los desprecian. Tienen mejor humor que sus compañeros mayores y más jóvenes porque, al parecer, son los únicos que siguen empeñados en mantener una vida sexual activa. Si el mundo todavía funciona, si las empresas siguen adelante, si alguien acude a las oficinas y regula el tráfico, es gracias a ellos, a su avance con la cabeza gacha, a su aplastante sentido del deber, a su implacable sentido de la culpa y a su total inconsciencia de ser los mejores de todos.

De acuerdo, reconozco que no soy imparcial. Pero si no me creéis, intentad pasar un día sin la Generación X. O quizás dos. Y luego hablamos.

Author

  • Ignacia Antonia es una creadora digital chilena que comparte contenido sobre lifestyle, tendencias y momentos de la vida cotidiana. Sus publicaciones destacan por un estilo moderno, cercano y enfocado en la inspiración diaria.

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