La dieta bíblica de TikTok y por qué no deberías seguirla

De dónde viene la dieta bíblica

Empezó a circular en las redes sociales, especialmente en TikTok, y en muy poco tiempo se convirtió en un fenómeno viral de primer orden. La dieta bíblica es la última tendencia alimentaria del momento, y su nombre ya adelanta bastante sobre los principios que la inspiran. Quien la promueve es una influencer de 27 años y de fe cristiana. Pero ¿qué tiene que ver la religión con comer hummus, beber leche cruda o desayunar caldo de huesos?

Como sugiere su nombre, esta dieta se inspira directamente en las Sagradas Escrituras y encaja a la perfección en la corriente actual de regímenes alimentarios que se presentan como “saludables”, al menos en teoría. Tras viralizarse en TikTok, la tendencia captó también la atención de medios como el Guardian en el Reino Unido y el New York Times en Estados Unidos, que le dedicaron amplio espacio. La propuesta es volver a una alimentación de tiempos ancestrales, concretamente a los platos que habrían consumido quienes protagonizan los relatos bíblicos.

Por qué comer según las Sagradas Escrituras

Su creadora es Kayla Bundy, una joven de 27 años originaria de Michigan que reside desde hace tiempo en Bali. En sus propias palabras: “El pecado entró en el mundo a través de la comida y Satanás no se detiene ahí. Para mí, la comida es realmente un arma con la que puedo defenderme”. Una declaración de intenciones bastante clara, que explica el vínculo que ella establece entre alimentación y espiritualidad.

Desde su cuenta de TikTok, donde acumula 500.000 seguidores, Bundy argumenta: “Piénsalo… cuando alguien lucha contra el alcohol, la iglesia aparece; cuando alguien combate la pornografía, la iglesia aparece. Ofrecemos apoyo, responsabilidad, oración y recursos. Pero con la comida, nos quedamos en silencio, nos avergonzamos o nos ponemos a la defensiva”. De ahí surge la necesidad de expresar sus convicciones religiosas también en lo que pone en su plato.

Qué se come con la dieta bíblica

La influencer entra en detalle sobre lo que implica una dieta basada en la alimentación de los tiempos de Jesús y los Apóstoles. Si el principio fundamental es volver a una nutrición “arcaica”, es lógico que el pan y el pescado ocupen un lugar central, especialmente hoy, cuando la alimentación está dominada por los ultraprocesados.

Bundy recomienda incluir en el menú alimentos como hummus y brotes vegetales. Entre los lácteos, en lugar de quesos industriales curados, aconseja optar por aquellos elaborados con leche no pasteurizada. La idea central es alejarse de todo lo que tenga origen industrial y acercarse a lo natural.

Sin levaduras comerciales ni productos industriales

El rechazo a los productos industriales se traduce también en eliminar las levaduras comerciales y los cereales refinados. En cambio, se fomenta el pan elaborado en casa, preferiblemente con masa madre, y el uso de salsas de yogur como aderezo en lugar de mayonesa, kétchup, salsa ranch o barbacoa, todas ellas cargadas de conservantes, potenciadores del sabor, sal y azúcar.

Pero la Bible Diet no es ni vegetariana ni vegana: la carne y el pescado tienen cabida. Por ejemplo, Bundy afirma tomar sardinas como tentempié y empezar el día con una taza de caldo de huesos que, según ella, junto con los lácteos crudos, “beneficia más al intestino que cualquier probiótico”. En apariencia, este tipo de alimentación parece más saludable que la de la comida rápida. Pero ¿realmente lo es?

¿Comer “bíblicamente” es bueno para la salud?

«En términos generales, es correcto afirmar que deberían evitarse los alimentos ultraprocesados, pero la alternativa no es necesariamente el pan de masa madre, porque en realidad tampoco otros tipos de pan lo son. Es cierto que muchos estudios muestran una mayor correlación entre alimentos muy procesados y problemas de salud, pero en el mundo científico no existe consenso sobre qué se entiende exactamente por ultraprocesado: depende de los procedimientos empleados, los ingredientes utilizados y sus cantidades. Paradójicamente, incluso las berenjenas a la parmesana de la abuela podrían considerarse ultraprocesadas, porque se preparan cocinando por separado distintos alimentos y luego combinándolos», explica Luca Piretta, gastroenterólogo y nutricionista de la Universidad Campus BioMedico de Roma.

El peligro de la leche cruda

Muy distinta es la valoración sobre el consumo de alimentos crudos: «Recomendar leche cruda es una barbaridad y resulta muy peligroso —aclara Piretta—. La pasteurización no es un capricho, sino una técnica que ha resuelto la inmensa mayoría de los problemas microbiológicos de la leche: elimina bacterias causantes de infecciones graves, desde la Escherichia coli hasta la tuberculosis o la salmonela. Además, consumir leche cruda no aporta ninguna ventaja nutricional. Quizás la única diferencia está en el sabor, pero a costa de riesgos muy elevados», insiste el especialista.

El auge del eating healthy

La dieta bíblica se enmarca en el movimiento más amplio del eating healthy, el “comer sano”, que se está imponiendo con fuerza especialmente en Estados Unidos y que también impulsa el movimiento Make America Healthy Again, cuyo acrónimo MAHA evoca deliberadamente el trumpista MAGA (Make America Great Again).

En realidad, Bundy no hace referencia explícita a esta corriente política: la suya es más bien una convicción religiosa que abarca también lo que se come cada día. Aun así, la idea de que recuperar la alimentación de tiempos remotos puede mejorar la salud resulta innegablemente atractiva, y la influencer no duda en proclamar sus efectos positivos sobre el cuerpo.

¿La dieta bíblica mejora la piel, el cabello y el estado de ánimo?

Kayla Bundy habla desde la experiencia propia: en sus redes cuenta que, a pesar de consumir alimentos enriquecidos con proteínas, se sentía constantemente agotada, hasta que decidió cambiar su forma de comer. Desde entonces, asegura que su piel rejuveneció y ganó luminosidad, su cabello recuperó fuerza y brillo, y los episodios de depresión que había sufrido en el pasado desaparecieron. ¿Un milagro? No exactamente, según repite la influencer y exgimnasta, que atribuye estos cambios a los minerales y vitaminas presentes en este tipo de alimentación.

Desmentir los mitos de los food influencers

«Hay dos aspectos fundamentales que no podemos ignorar: en primer lugar, los supuestos beneficios son el relato personal de una food influencer, sin ninguna validación científica rigurosa, que es la que realmente importa. Las investigaciones se llevan a cabo precisamente para obtener datos generales, no casos individuales —subraya Piretta—. En segundo lugar, es cierto que los minerales y las vitaminas son beneficiosos, pero si no hay carencias y se sigue una alimentación sana, variada y equilibrada, no hace falta recurrir a indicaciones “originales”, como el caldo de huesos en el desayuno, que por cierto no me parece especialmente útil para la salud. Tengo la impresión de que gran parte de lo que circula en redes sociales es, sobre todo, marketing, porque hablar de dieta mediterránea tiene mucho menos appeal».

Fe, bienestar y negocio

«Del miedo a la libertad. De la restricción a la abundancia. Cuando la comida se convierte en un acto de gestión responsable, todo lo relacionado con ella cambia», escribe Bundy en su sitio web, explicando que lo que debe transformarse es la relación con la comida, que en su caso pasa también por la relación con Dios.

La nutricionista, como se presenta en internet, está tan convencida de su causa que ha desarrollado una guía digital, un programa formativo para explicar los principios del “comer bíblico” y un curso de coaching online. Nada de voluntariado, por supuesto: los precios oscilan entre los 27 dólares (más impuestos) por la guía básica y cerca de 100 dólares para acceder a los fundamentos de esta tendencia alimentaria, mientras que para las sesiones individuales hay que concertar una cita privada. Porque no solo de fe vive el hombre, y comprar comida también tiene su precio.

Author

  • Ignacia Antonia es una creadora digital chilena que comparte contenido sobre lifestyle, tendencias y momentos de la vida cotidiana. Sus publicaciones destacan por un estilo moderno, cercano y enfocado en la inspiración diaria.

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