Cuidar peonías: 3 errores frecuentes

Las joyas del jardín que prefieren que las dejes en paz

¿Tus peonías se niegan a florecer con la misma exuberancia que las del jardín del vecino? Muy probablemente estés cometiendo uno de estos tres errores de cuidado tan habituales.

Las peonías (Paeonia) son auténticas joyas del jardín rústico, y no solo por sus enormes flores y su delicado perfume. Tanto las especies herbáceas como las arbustivas son conocidas por su gran longevidad, robustez y facilidad de mantenimiento. Con los cuidados adecuados, estas elegantes plantas prosperan durante décadas en el mismo rincón del jardín. Lo que no toleran en absoluto es que las cambies de sitio. A continuación te contamos qué errores conviene evitar al cuidarlas.

Error 1: Dividir las peonías

Cuanto más tiempo llevan en el mismo lugar, más espléndidas se vuelven las peonías y mayor es la cantidad de flores que producen. Por esta razón, las peonías no necesitan rejuvenecerse mediante división, al contrario de lo que ocurre con otras plantas perennes. Lo mejor es dejarlas crecer tranquilamente en su ubicación durante varios años y dejar que alcancen todo su esplendor.

Si deseas rediseñar tu jardín o la planta ha crecido demasiado para su espacio actual, sí puedes trasplantarla. El momento idóneo para hacerlo es en otoño, a partir de septiembre. En el caso de las peonías herbáceas, conviene dividir el rizoma durante el trasplante; si no lo haces, la planta se adaptará mal al nuevo emplazamiento y puede quedarse raquítica durante años.

Es fundamental plantar las herbáceas de forma superficial para que florezcan correctamente. Ten en cuenta que las peonías arbustivas son variedades injertadas: al trasplantarlas se entierran más profundo y no se dividen.

Error 2: Trabajar la tierra en la zona de las raíces

Conviene evitar remover el suelo justo alrededor de una peonía, algo especialmente importante en primavera para no dañar los nuevos brotes. Después de lluvias intensas, si necesitas airear la tierra, hazlo con mucha suavidad y de forma muy superficial.

Presta también atención al eliminar las malas hierbas: arráncalas a mano o escarda de forma muy ligera, sin profundizar demasiado. Hozar la tierra con una azada puede dañar las raíces de la planta y llegar a provocar que la peonía deje de florecer durante varios años seguidos.

¡Encanto nostálgico en estado puro! Las peonías (Paeonia) prefieren crecer sin ser molestadas — y año tras año sus flores se vuelven aún más hermosas.

Error 3: No podar las peonías en otoño

Hoy en día se suele dejar que muchas plantas perennes permanezcan en pie durante el invierno por la estructura decorativa que aportan. Con las peonías, sin embargo, la cosa cambia. Las peonías herbáceas deben cortarse hasta dejar apenas un palmo de tallo sobre el suelo en cuanto su follaje amarillee en otoño. Así podrán reconstruirse desde la base a la perfección la siguiente temporada.

Además, si no se realiza este corte a ras del suelo, aumenta considerablemente el riesgo de que el moho gris colonice la planta y pase el invierno en ella, causando daños en la próxima temporada.

A diferencia de las herbáceas, las peonías arbustivas no necesitan poda en la mayoría de los casos. Puedes dejarlas crecer libremente, como harías con muchos arbustos de flor, y limitarte a retirar únicamente los tallos secos o muertos cuando sea necesario.

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  • Ignacia Antonia es una creadora digital chilena que comparte contenido sobre lifestyle, tendencias y momentos de la vida cotidiana. Sus publicaciones destacan por un estilo moderno, cercano y enfocado en la inspiración diaria.

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