¿Has perdido tu trabajo? Un proyecto innovador te busca por teléfono

«Cuando pienso en la persona que era entonces, siento una ternura enorme. Con 25 años vivía corriendo de un trabajo a otro: 6 empleos en hostelería para poder reunir un sueldo digno. Salía a las 9 de la mañana y no volvía hasta las 3 de la madrugada. Llevaba años así, desde que con 16 perdí a mi padre y abandoné los estudios para ayudar a mi familia.»

La historia de Giulia: muchos trabajos y luego la maternidad

Un día empezó a confundir los locales, presentándose en uno cuando debía ir a otro. Fue entonces cuando comprendió que se estaba perdiendo a sí misma. Poco a poco fue soltando lastre hasta que finalmente renunció. Por primera vez respiraba. Había ahorrado algo de dinero y quería retomar los estudios, recuperar los sueños que había dejado atrás. En diciembre llegó el imprevisto más grande: se quedó embarazada. La alegría se mezcló enseguida con el miedo. ¿Quién contrataría a una mujer embarazada? Nadie, en efecto. Se quedó en casa y, cuando su hijo todavía era pequeño, empezó de cero. Por fin encontró trabajo como auxiliar de comedor en una gran empresa de restauración. Dos años después nació su segunda hija. Estaba enferma.

Su hija enferma y la presión para que renunciara

Desde ese momento comenzó la batalla más dura de su vida. Solicitó la prestación de cuidados para poder atender a su hija, pero la empresa convirtió todo en una guerra silenciosa: documentos que desaparecían, firmas pendientes, trámites eternamente retrasados. Ella seguía trabajando en silencio, sin hacer uso casi nunca de los permisos que le correspondían. Y por las noches lloraba, siempre. Cuando se quedó embarazada por tercera vez, esa maternidad se convirtió casi en una tabla de salvación que le permitió cuidar de su segunda hija. Pero al reincorporarse recibió una llamada: le sugirieron que dimitiera. Resistió. Durante 5 años soportó en silencio el aislamiento, las humillaciones y la presión de unos compañeros que recibían instrucciones de evitarla incluso fuera del trabajo. Al final, cedió. Se encontró en casa, completamente vaciada.

Ser «solo madre» no le era suficiente a Giulia

Ser «solo madre» resultaba más agotador que cualquier turno demoledor. Ya no era Giulia: era únicamente una madre que además se sentía incompleta, dependiente de los demás hasta para comprarles un helado a sus hijos. Volvió el peregrinaje de entrevistas. En todas partes, la misma pregunta: «¿Por qué dimitió teniendo tres hijos?». No podía hablar del acoso laboral: quien sufre ese tipo de situaciones es frecuentemente considerado el problema. Bastaba ver la documentación de cuidados y quedaba etiquetada. Nadie miraba su profesionalidad, su fortaleza ni su experiencia. Era simplemente una madre «complicada».

La llamada que lo cambió todo

Entonces llegó una llamada de AFOL. Y lo cambió todo. En la primera entrevista le hicieron entender algo fundamental: ella no estaba equivocada. Simplemente había dejado de creer en su propio valor y en sus competencias. Le enseñaron a no presentarse de entrada como madre, sino como profesional. Le dieron orientación sobre qué decir y cómo mostrarse. Con esa nueva confianza, afrontó otra entrevista en el sector de la restauración. Habló de sí misma, de sus capacidades, de su experiencia. Solo al final mencionó que tenía hijos. No habló de la documentación de cuidados, porque no tenía obligación de hacerlo. Y la contrataron. Salió con el contrato en la mano sintiéndose ligera, casi invencible. No había cambiado su currículum: había cambiado ella. Y la verdad está en una pregunta que por fin tuvo el valor de hacerle al empleador que la contrataba: «Si hubiera sido un hombre, ¿le habría preguntado si tenía hijos?».

Cómo funciona COB23 de AFOL Metropolitana

La historia de Giulia es muy habitual. Hay quien deja el trabajo tras la maternidad, quien lo pierde por un despido, quien ya no puede sostener horarios incompatibles con la vida familiar. Y luego pasan los meses: el tiempo en casa se acumula, los vínculos profesionales se debilitan y la sensación de haber quedado fuera del mercado laboral se instala. Es de esta realidad de donde nace COB23, el proyecto impulsado por AFOL Metropolitana junto al Ayuntamiento de Milán para identificar y acompañar a las mujeres que han interrumpido su trayectoria laboral. El objetivo no es solo ayudarlas a encontrar un nuevo empleo, sino reconstruir su confianza, su motivación y su autoconocimiento. Porque, según explican sus promotores, el mayor riesgo es la inactividad.

Qué es AFOL Metropolitana

AFOL Metropolitana es una realidad única en el panorama italiano: una agencia pública que gestiona de forma conjunta centros de empleo, formación profesional y orientación laboral. Sus socios mayoritarios son la Ciudad Metropolitana de Milán y el Ayuntamiento de Milán, junto a 89 municipios del territorio. Fue precisamente en la capital lombarda donde en 2023 arrancó la experiencia piloto, que hoy se ha extendido también a las localidades de Rho y Legnano.

¿De dónde viene el nombre COB23?

El nombre del proyecto deriva de las «Comunicaciones Obligatorias», las COB: son los formularios que los empleadores deben cumplimentar cuando una relación laboral finaliza, ya sea por despido o por dimisión, pero que con frecuencia se cierran de manera apresurada e incompleta. Estos datos resultan fundamentales, porque permiten a AFOL identificar y contactar a las mujeres que han perdido su trabajo: el perfil objetivo son mujeres de entre 30 y 44 años con domicilio en Milán. «COB23 no es un call center ni vende nada. Tampoco es una plataforma de encuentro entre oferta y demanda», precisa Alda Fiordelli, coordinadora del proyecto. «Es una forma distinta de construir una relación de ayuda. La llamada sirve para decir: no estás sola, existen servicios y profesionales que pueden ayudarte».

Las mujeres son localizadas y acompañadas

Tras el primer contacto telefónico, los itinerarios son diversos. Algunas ya están preparadas para reincorporarse al mercado laboral y se las orienta hacia entrevistas y ofertas concretas. Otras necesitan orientación después de años de inactividad. En los casos más complejos, AFOL diseña un recorrido personalizado junto a los servicios de formación y recualificación profesional. Para Tommaso Di Rino, Director General, la fortaleza del proyecto reside en su enfoque de proximidad: «Por primera vez hemos intentado dar a las COB un uso que va más allá de lo meramente administrativo. Los centros de empleo han reconocido que detrás de los datos hay personas y han decidido salir al encuentro de quienes corrían el riesgo de desaparecer del mercado laboral.» La reacción de las mujeres contactadas suele ser sorprendente. «Al principio cuesta que respondan, pero cuando comprenden que el servicio es gratuito y que hay una profesional disponible para ellas, se genera una relación de ayuda muy positiva. La pérdida de un trabajo es comparable a un duelo, pero nosotros intentamos presentar oportunidades concretas.»

El éxito del proyecto COB23

Desde abril de 2023 hasta diciembre de 2025, COB23 contactó a 13.377 mujeres de entre 30 y 44 años. De ellas, 2.208 eligieron sumarse a los itinerarios propuestos. En octubre de 2025, la tasa de reinserción laboral era del 50,7%. La concejala de Desarrollo Económico y Políticas de Empleo del Ayuntamiento de Milán, Alessia Cappello, vincula COB23 a un horizonte más amplio de autonomía femenina: «Hace cuatro años, cuando en Milán firmamos el Pacto por el Empleo, tenía un objetivo claro: construir herramientas concretas para reforzar la autonomía de las mujeres, empezando por la independencia económica y, por tanto, por el trabajo. Con AFOL Metropolitana elegimos dirigirnos especialmente a quienes habían interrumpido su trayectoria profesional. Queríamos enviar un mensaje sencillo pero fundamental: “No te detengas. Sigue formándote, pon en valor tus competencias, mantén abierta la posibilidad de volver a empezar.” El aspecto innovador es precisamente el contacto directo a través de las Comunicaciones Obligatorias. Muchas nos dicen que casi no pueden creer que una institución se interese de verdad por su futuro profesional. Las políticas activas de empleo funcionan cuando logran devolver a las personas no solo una oportunidad, sino también la confianza en sus propias posibilidades.»

Los testimonios de otras mujeres

«Por fin estoy en el lugar que me corresponde»
«Con 41 años, tras un recorrido lleno de pausas, dudas y nuevos comienzos, conseguí licenciarme en Comunicación y Psicología. Durante años trabajé en administración general en una empresa, sin satisfacción. Cada día me preguntaba si el problema era el trabajo o haber enterrado mis sueños. Intenté cambiar de empresa, pero las entrevistas se convirtieron en puertas cerradas. La única victoria real parecía la licenciatura. Y fue precisamente ese logro el que me dio el valor de dejarlo todo. Pensé que con un buen currículum bastaría, pero llegaron más fracasos. Cuando COB23 me contactó para ofrecerme apoyo, lo rechacé: estaba convencida de poder salir adelante sola. Luego entendí que pedir ayuda no significa rendirse y decidí fiarme. Ese proceso me abrió una nueva mirada sobre mí misma y me llevó a un curso para Tutora de Políticas Activas de Empleo. Pocos meses después, la entidad formativa me ofreció un contrato. Por primera vez me siento en el lugar que me corresponde.» Antonella

«No solo encontré trabajo, volví a vivir»
«Durante años trabajé como educadora social con toda mi alma. Ese trabajo era mi vida, hasta que un dolor de espalda lo cambió todo. Tras consultas y pruebas, los médicos me dijeron que ya no podría realizar actividades físicas intensas. Recuerdo el vacío que sentí: ese trabajo era una parte importante de mí. Con 44 años me encontré sin certezas, con el miedo de no saber quién era ni de qué sería capaz. Entonces, una mañana de noviembre, me llamaron del proyecto COB23. Al principio estaba recelosa, pero aquella conversación me hizo sentir verdaderamente escuchada. Por primera vez alguien me ayudó a ver no lo que había perdido, sino todo lo que todavía tenía para ofrecer. Volví a estudiar, a creer en mis capacidades, incluso en los días en que quería rendirme. Y cuando en abril firmé el contrato como empleada contable, comprendí que no estaba solo encontrando un nuevo trabajo: estaba volviendo a vivir.» Cristina

Author

  • Ignacia Antonia es una creadora digital chilena que comparte contenido sobre lifestyle, tendencias y momentos de la vida cotidiana. Sus publicaciones destacan por un estilo moderno, cercano y enfocado en la inspiración diaria.

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