Estas 3 cosas que nunca debes hacer al usar herbicidas

Lo que hay que saber antes de usar un herbicida

Las malas hierbas pueden ser increíblemente persistentes. Y, seamos sinceros, pocas personas disfrutan pasando horas arrancando hierbajos a mano. Sin embargo, aunque recurrir a un herbicida parezca la solución definitiva, existen tres errores graves que debes evitar a toda costa. Cometerlos puede acarrear multas de hasta 50.000 euros.

Plantas como la grama, la aegopodio o el oxalis corniculado pueden convertirse en una auténtica pesadilla para cualquier jardinero. Los herbicidas, también llamados herbicidas de contacto, eliminan estas plantas indeseadas por vía química, actuando generalmente a través de sus hojas verdes. Algunos están formulados específicamente para atacar solo plantas de hoja ancha, lo que los hace adecuados para su uso en céspedes. Pero antes de aplicarlos, conviene conocer bien las prohibiciones.

Error 1: Usar herbicidas no autorizados

En el jardín doméstico solo está permitido emplear determinados productos herbicidas con autorización oficial. Quien piense que puede limpiar las juntas del pavimento de la terraza o la entrada del garaje con vinagre, sal o productos de limpieza del hogar, está muy equivocado. Estos «remedios caseros» están tan prohibidos como cualquier producto sin autorización oficial para el uso en jardines privados.

Los vendedores especializados de tiendas de jardinería están formados para asesorarte sobre qué productos están autorizados para uso doméstico y particular. Es muy recomendable pedir consejo, ya que la gama de productos disponibles y sus autorizaciones cambian constantemente. La lista de productos homologados puede consultarse a través de los servicios fitosanitarios oficiales de cada comunidad autónoma. Cada vez más jardineros optan por productos con principios activos naturales, como el ácido pelargónico, que no representan peligro para las abejas.

Error 2: Aplicar herbicidas sobre superficies pavimentadas

Eliminar las malas hierbas que crecen en las grietas del pavimento, entre los adoquines o en zonas de grava es especialmente tedioso. La tentación de usar un herbicida es enorme. Pero precisamente eso está estrictamente prohibido. No se puede aplicar ningún herbicida sobre superficies pavimentadas como terrazas, caminos, entradas de vehículos ni tampoco sobre zonas de grava o gravilla.

Saltarse esta norma puede salir muy caro. Las sanciones pueden alcanzar los 50.000 euros. La razón es sencilla: en el jardín, el suelo natural retiene y degrada los productos fitosanitarios autorizados gracias a los microorganismos presentes en la tierra. En las superficies impermeabilizadas no existen esos seres vivos que descompongan las sustancias. Con la lluvia, los productos se arrastran hacia el sistema de alcantarillado o incluso llegan a contaminar las aguas subterráneas, poniendo en riesgo los recursos de agua potable.

Error 3: Aplicar el herbicida «a ojo»

Al utilizar cualquier herbicida es imprescindible seguir al pie de la letra las instrucciones del fabricante que figuran en el envase. Un uso incorrecto o una dosificación equivocada no solo puede dañar las plantas cultivadas. Por ejemplo, si se aplica un herbicida selectivo para céspedes sin la precisión necesaria, pueden aparecer puntas marrones en los setos de tuya como consecuencia directa de una aplicación descuidada. Ignorar los tiempos de espera indicados también puede ser peligroso.

En cuanto a la protección personal, es fundamental llevar siempre guantes —preferiblemente desechables de nivel de protección G1—, calzado cerrado y resistente, pantalones largos y una prenda de manga larga confeccionada con tejido grueso. La ropa utilizada durante el tratamiento debe retirarse inmediatamente después y lavarse por separado. Si el producto exige protección ocular, hay que usar gafas de seguridad con protección lateral o gafas tipo careta.

Un consejo adicional: rota los productos

Hay algo más que conviene tener en cuenta. Quien usa siempre el mismo herbicida año tras año corre el riesgo de que pierda eficacia con el tiempo. Las malas hierbas pueden desarrollar cierta resistencia al producto, haciendo que el herbicida acabe siendo menos efectivo que el simple y tradicional método de arrancarlas a mano. Cambiar de producto de vez en cuando es una buena práctica para mantener su eficacia.

Author

  • Ignacia Antonia es una creadora digital chilena que comparte contenido sobre lifestyle, tendencias y momentos de la vida cotidiana. Sus publicaciones destacan por un estilo moderno, cercano y enfocado en la inspiración diaria.

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