Cubrejuntas contra las malas hierbas: estas plantas no les dan ninguna oportunidad

Cómo usar plantas tapizantes para controlar las malas hierbas

Existen muchas formas de frenar el crecimiento de las malas hierbas: arrancarlas regularmente, cubrir el suelo con piedras o láminas impermeables… o simplemente plantar especies que no les dejen ni un resquicio. Las plantas tapizantes son, sin duda, la solución más elegante y duradera.

El principio es sencillo: allí donde el suelo está cubierto por una densa alfombra vegetal, las malas hierbas apenas tienen posibilidades de prosperar. Esto ocurre de forma natural en arriates bien cuidados o en céspedes densos. Sin embargo, existen zonas del jardín que solemos descuidar: rincones de sombra profunda, áreas bajo la copa de los árboles, taludes expuestos al sol o pendientes erosionables.

Diseñar el jardín con plantas tapizantes

La uniformidad de una planta tapizante puede convertir los rincones más problemáticos en auténticos puntos de interés. Donde antes reinaba el caos, una cubierta vegetal compacta aporta orden y armonía visual al conjunto del jardín.

Si una sola especie te parece demasiado monótona, puedes combinar perfectamente dos o tres variedades distintas. Eso sí, asegúrate de que todas requieran las mismas condiciones de ubicación y tengan una capacidad competitiva similar para que ninguna desplace a las demás.

Las tapizantes más bonitas para sol y semisombra

La variedad disponible es enorme. Aquí te presentamos algunas de las más destacadas para zonas soleadas o de semisombra:

  • Bistorta affine (Polígono tapizante): forma densas esteras mediante sus estolones y se adorna de julio a septiembre con espigas florales de color rosado.
  • Alchemilla mollis (Manto de la Virgen suave): un todoterreno entre las tapizantes, cautivador con sus delicadas flores amarillo verdosas.
  • Stachys byzantina ‘Big Ears’ (Oreja de cordero): crea superficies de aspecto ondulado; sus hojas, de hasta 25 centímetros de longitud, son aterciopeladas gracias a su pelusa gris plateada.
  • Festuca gautieri ‘Pic Carlit’ (Festuca de oso): forma matas compactas que generan una alfombra de gran riqueza textural.
  • Heuchera (Campánula púrpura): disponible en numerosas variedades con llamativos colores de follaje, desde burdeos hasta dorado.
  • Bergenia ‘Baby Doll’: sus grandes hojas coriáceas y su floración blanca o purpúrea en abril y mayo la convierten en una belleza llamativa, con una espectacular coloración otoñal en algunas variedades.

¿Cómo funcionan las plantas tapizantes?

Las estrategias que emplean las plantas para colonizar grandes superficies son muy variadas. Algunas se expanden a través de sus raíces, como el tomillo; otras lo hacen mediante estolones aéreos, como el Bistorta affinis; y otras mediante rizomas rastreros. En ciertos casos, las plantas simplemente tienen un porte muy extendido y arbustivo.

El Alchemilla mollis, por ejemplo, crea con rapidez una cubierta vegetal cerrada cuando se planta a las distancias adecuadas. Las gramíneas ornamentales como la Festuca gautieri o el hierba japonesa (Hakonechloa macra) también cubren grandes superficies del suelo gracias a sus macollas, aportando además movimiento y dinamismo con el viento.

Plantas tapizantes contra malas hierbas: ventajas principales

La oferta es muy amplia: hay vivaces, arbustos y plantas trepadoras capaces de formar una alfombra vegetal impenetrable que impide que la luz llegue al suelo, sofocando literalmente las malas hierbas desde su nacimiento.

Pero las ventajas no se quedan ahí. El suelo queda protegido frente a la desecación por el sol y la erosión por la lluvia. Por eso, las tapizantes de bajo mantenimiento son perfectas para taludes u otras zonas de difícil acceso del jardín.

Las más eficaces son las de crecimiento denso. Entre ellas destacan:

  • Bistorta affine ‘Superbum’
  • Epimedium (flor de duende)
  • Waldsteinia ternata (fresa dorada)
  • Pachysandra terminalis (dickmännchen o ysander)

Estas últimas, sin embargo, no deben colocarse en pleno sol. Para ubicaciones soleadas con suelos no demasiado secos, son recomendables el Sedum floriferum perennifolio o las rosas tapizantes como plantas de floración llamativa.

Las mejores tapizantes para la sombra

Para los rincones más umbríos del jardín, estas son las opciones más valoradas:

  • Epimedium: existe en innumerables variantes; sus hojas estrechamente acorazonadas y su floración primaveral con delicadas flores parecidas a orquídeas son su sello distintivo.
  • Pulmonaria (Pulmonaria): con una bonita floración primaveral y hojas a menudo vistosamente moteadas, es una tapizante muy ornamental.
  • Pachysandra terminalis: también conocida como ysander, es un subarbusto perennifolio considerado un auténtico “devorador de hojarasca”.
  • Tiarella cordifolia: en abril y mayo desarrolla racimos florales que emergen de una alfombra de hojas de un verde fresco.
  • Vinca major (Vincapervinca mayor): desarrolla hojas brillantes de un verde intenso tras el brote y florece a partir de abril.
  • Asarum europaeum (Asárabo europeo): planta autóctona con hojas perennifolias y brillantes; prefiere suelos ricos en cal.

Las tapizantes perennifolias: cobertura durante todo el año

Las tapizantes perennifolias tienen la ventaja de mantener una alfombra vegetal vistosa durante los doce meses del año. Quienes valoren la coloración otoñal también encontrarán representantes adecuados: las hojas de la Bergenia y de la Epimedium, por ejemplo, se tiñen de colores llamativos con la llegada del frío.

Bajo los árboles y arbustos, las tapizantes sacan además su as en la manga como “devoradoras de hojarasca”. El tedioso rastrillado de hojas en otoño desaparece por completo; simplemente puedes dejarlas caer y que actúen como abono natural.

Cómo plantar tapizantes para eliminar malas hierbas

Antes de plantar, asegúrate de que no queden fragmentos de raíz en la tierra. Algunas plantas como el grama o el aegopodio, conocidas como malas hierbas de raíz, pueden rebrotar incluso desde los trozos más pequeños. Lo mejor es cribar la tierra con una horca de jardín.

A continuación, cubre el arriate con una capa de compost maduro del grosor de un dedo y espera a que germinen las semillas de malas hierbas que contiene. Después, pasa de nuevo el cultivador y ya puedes plantar las tapizantes.

La densidad de plantación depende de tus preferencias y presupuesto:

  • Con mayor separación entre plantas, tardarás más en obtener una cobertura completa y tendrás que desherbar durante más tiempo, pero el coste inicial será menor.
  • Con menor separación, conseguirás resultados más rápidos, aunque el desembolso será mayor.

Para saber exactamente cuántos ejemplares necesitas por metro cuadrado, consulta con tu vivero local o los catálogos de viveros especializados en plantas vivaces, donde encontrarás las recomendaciones específicas para cada especie.

Consejo práctico: planta en otoño, no en primavera

Si se plantan en primavera, las tapizantes tardan bastante en asentarse y cubrir el terreno por completo, lo que deja tiempo a las malas hierbas para reinstalarse. Planta ya en otoño para que las raíces tengan tiempo de desarrollarse antes del inicio del invierno.

Cuando llegue la primavera, las tapizantes llevarán ventaja y podrán ponerse enseguida a cumplir su misión: cubrir el suelo de manera eficaz y duradera, dejándole a las malas hierbas sin ninguna oportunidad.

Author

  • Ignacia Antonia es una creadora digital chilena que comparte contenido sobre lifestyle, tendencias y momentos de la vida cotidiana. Sus publicaciones destacan por un estilo moderno, cercano y enfocado en la inspiración diaria.

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