El arbusto de copos de nieve y más: estos 3 arbustos florales se plantan poco, pero son preciosos

Arbustos florales que merecen un lugar en tu jardín

¿Qué sería de un jardín sin arbustos en flor? La buena noticia es que la enorme variedad disponible esconde auténticas joyas todavía por descubrir. Ya sea como protagonista solitario en el jardín delantero o formando pequeños grupos en los arriates, estos arbustos son elementos fundamentales en cualquier diseño paisajístico.

Sus flores, a menudo exuberantes y coloridas, o bien elegantes y blancas, concentran todas las miradas y alegran a quien las contempla. Los más habituales son la forsitia, la budleya, el cornejo y las espireasas. Sin embargo, existen especies que pocos conocen y que pueden aportar un toque verdaderamente especial al jardín. Si buscas algo más singular, merece la pena prestar atención a estos tres arbustos florales.

1. El arbusto de copos de nieve

Originario de Norteamérica, el arbusto de copos de nieve (Chionanthus virginicus) cautiva con sus flores blancas de fragancia deliciosa. En mayo y junio despliega sus delicados pétalos en abundantes racimos largos y filigranos, semejando pequeñas nubes de copos de nieve bailando en el aire. Durante la floración, tanto si se cultiva como arbusto como si adopta porte de pequeño árbol, luce especialmente bien ante un fondo de plantas de hoja perenne.

Tras la floración, aparecen frutos en drupa de color azul oscuro, similares a las aceitunas, que permanecen en la planta durante el otoño. En esa misma época, el follaje se viste de un llamativo amarillo dorado. Le conviene un emplazamiento soleado y algo resguardado, aunque también se adapta a la sombra ligera. Es posible incluso cultivarlo en maceta o contenedor grande. Para un desarrollo óptimo, el suelo debe ser suelto, permeable, rico en humus y mantenerse fresco o ligeramente húmedo.

2. El arbusto de cera chino

Una rareza exótica igualmente llamativa es el arbusto de cera chino (Sinocalycanthus chinensis). Este arbusto de porte generoso, que alcanza entre dos y tres metros de altura, deslumbra a principios del verano con sus flores en copa de color blanco, parcialmente teñidas de rosa. Los pétalos interiores presentan un tono amarillo con aspecto ceroso que genera un bonito contraste con el exterior.

En conjunto, las flores recuerdan vagamente a las de la magnolia de verano (Magnolia sieboldii) y a las de ciertas camelias. Las hojas, al brotar, lucen un tono bronceado que poco a poco va tornándose verde. Lo más sorprendente: el follaje desprende un suave perfume. Para cultivar este exótico arbusto en el jardín, lo ideal es situarlo en un lugar protegido y con semisombra. Dado que prefiere suelos ligeramente ácidos, resulta un vecino perfecto para los rododendros.

3. La pseudocamelia o stewartia

La pseudocamelia (Stewartia pseudocamellia) ofrece sus elegantes flores blancas de junio a agosto.

Foto: iStock/itasun

La pseudocamelia (Stewartia pseudocamellia), otra joya prácticamente desconocida para el gran público, ofrece atractivo durante las cuatro estaciones. En invierno destaca su corteza de tonos pardo-rojizos; en verano exhibe durante varias semanas sus elegantes flores blancas; y en otoño se engalana con un follaje de un vibrante naranja-rojizo.

Esta especie perteneciente a la familia de las teáceas (Theaceae), originaria del este de Asia, alcanza en nuestras latitudes entre cuatro y seis metros de altura. Se considera resistente al frío y despliega todo su encanto especialmente cuando se planta como ejemplar solitario. El lugar ideal para ella es una posición semiumbría y protegida del viento, sobre un suelo permeable, húmedo, rico en humus y con un pH ligeramente ácido.

Resumen: tres arbustos florales poco comunes pero espectaculares

  • Arbusto de copos de nieve (Chionanthus virginicus): flores blancas muy perfumadas en mayo-junio, frutos azulados en otoño, follaje amarillo otoñal. Prefiere sol y suelos frescos y permeables.
  • Arbusto de cera chino (Sinocalycanthus chinensis): flores blancas con interior amarillo ceroso a principios de verano, hojas perfumadas. Ideal junto a rododendros en suelos ácidos y semisombra.
  • Pseudocamelia (Stewartia pseudocamellia): ornamental durante todo el año, flores blancas en verano, corteza decorativa en invierno y follaje naranja-rojo en otoño. Necesita suelo ácido y posición semiumbría.

Author

  • Ignacia Antonia es una creadora digital chilena que comparte contenido sobre lifestyle, tendencias y momentos de la vida cotidiana. Sus publicaciones destacan por un estilo moderno, cercano y enfocado en la inspiración diaria.

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