Las flores colgantes más bonitas para el balcón

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Las flores colgantes más bonitas para el balcón

Entre las plantas de balcón existe una gran variedad de flores colgantes capaces de transformar cualquier terraza en un mar de color. Según la orientación del balcón, unas especies se adaptan mejor que otras: algunas prefieren el sol directo, mientras que otras agradecen la sombra. A continuación te presentamos las más llamativas para cada situación.

Resumen: flores colgantes para el balcón

  • Geranios colgantes (Pelargonium x peltatum)
  • Campanillas mágicas (Calibrachoa x hybrida)
  • Petunias colgantes Surfinia (Petunia x atkinsiana)
  • Verbenas colgantes (Verbena x hybrida)
  • Bidens (Bidens ferulifolia)
  • Escaevola azul (Scaevola aemula)
  • Susana de ojos negros (Thunbergia alata)
  • Fucsias colgantes (Fuchsia x hybrida)
  • Begonias colgantes (Begonia híbridos)

¿Qué flores colgantes son adecuadas para un balcón soleado?

Los geranios colgantes (Pelargonium x peltatum) son un clásico indiscutible entre las plantas de porte colgante. Alegran los balcones con la misma hospitalidad con la que adornan cestas colgantes a la entrada de los hogares. Según la variedad, los tallos pueden caer entre 25 y 80 centímetros. Los distintos tonos de sus flores permiten combinaciones de lo más vistosas, y lo más sorprendente es que incluso el rojo y el rosa conviven sin estridencias. Otra ventaja nada desdeñable: los geranios colgantes son autolimpiantes.

Las campanillas mágicas (Calibrachoa x hybrida) cumplen a la perfección con lo que promete su nombre. Sus pequeñas flores en forma de embudo cubren por completo la planta, formando tallos de entre 30 y 50 centímetros de longitud. Algo más grandes son las petunias colgantes Surfinia (Petunia x atkinsiana). Tanto las campanillas como las petunias ofrecen una paleta de colores vibrantes y funcionan muy bien tanto por sí solas como combinadas con otras flores de balcón.

Las verbenas colgantes (Verbena x hybrida) son ideales para los bordes de macetas y jardineras gracias a su porte rastrero. Sus inflorescencias en forma de platillo pueden colgar hasta 50 centímetros. Para cestas colgantes existen variedades especiales con un hábito especialmente denso y caído.

El bidens (Bidens ferulifolia), también conocido como “Goldmarie” o margarita dorada, aporta un toque desenfadado a cualquier composición. Sus numerosas flores estrelladas de color amarillo intenso se distribuyen sobre un follaje finamente dividido, formando auténticas nubes de flores con tallos de hasta 80 centímetros. Es una planta excelente como base para especies de porte erguido o para crear faldones florales alrededor de arbolitos en copa.

Más opciones para el balcón soleado

La escaevola azul (Scaevola aemula) es una magnífica planta de compañía. Su porte es algo más abierto y esparcido, pero precisamente ese hábito rastrero y colgante, junto con su floración incansable, resulta muy útil en macetas grandes o jardineras para crear contrastes visuales interesantes.

La susana de ojos negros (Thunbergia alata) se conoce habitualmente como trepadora, pero nada impide dejar que sus tallos, que pueden alcanzar metro y medio de longitud, caigan libremente hacia abajo. Instalada en una jardinera sobre una barandilla o en el alféizar de una ventana, esta planta crea unas cascadas de flores realmente impresionantes. Como el resto de las especies mencionadas, prefiere una ubicación bien soleada.

Flores colgantes para el balcón más sombreado

Las fucsias colgantes (Fuchsia x hybrida) son la primera elección para zonas de semisombra. Las variedades bicolores resultan tan llamativas por sí solas que apenas necesitan más que una planta de follaje ornamental para realzar su efecto cromático. No obstante, también combinan estupendamente con fucsias de porte erguido.

Las begonias colgantes (Begonia híbridos) son plantas de una floración extraordinariamente generosa, perfectas para cestas y jardineras. Las begonias guirnalda, en particular, desprenden un aire barroco gracias a sus grandes flores dobles. La amplísima gama de colores disponibles abre infinitas posibilidades de combinación. Para equilibrar la composición, se pueden intercalar plantas de follaje decorativo. Cabe destacar que, tanto para las begonias colgantes como para las fucsias, cada vez hay más variedades tolerantes al sol en el mercado.

No olvides las plantas estructurales para el balcón

El boniato ornamental (Ipomoea batatas) existe en formas decorativas que funcionan como complemento de hoja para arreglos en flor. Las variedades con hojas en forma de corazón de color verde lima resultan muy frescas y luminosas, mientras que las de hoja oscura y fuertemente lobulada crean contrastes muy marcados.

La dicondra plateada (Dichondra argentea ‘Silver Falls’) enriquece las composiciones estivales con su follaje plateado y brillante. A lo largo del verano puede desarrollar colgantes de hasta metro y medio de longitud. Sus hojas en forma de concha, dispuestas densamente unas junto a otras, caen en cascada o extienden una alfombra plateada a los pies de las macetas, cubriendo incluso el suelo del balcón con un velo vegetal.

Cómo combinar y cuidar las plantas colgantes correctamente

La opción más sencilla es limitarse a una sola especie. Si se mezclan varias, las plantas elegidas deben armonizar no solo en cuanto al color de sus flores, sino también en vigor de crecimiento y necesidades de ubicación. Un trío exuberante para jardineras soleadas podría ser, por ejemplo, petunias Surfinia, geranios colgantes y bidens dorado. Eso sí, hay que tener en cuenta que el bidens, de crecimiento vigoroso, puede llegar a asfixiar a especies más delicadas.

En jardineras y macetas, las flores colgantes y las plantas de follaje se colocan en el borde delantero y en los laterales. La excepción sería cuando se desea llenar toda la jardinera con una única especie colgante; en ese caso, solo hay que respetar la distancia de plantación. En una plantación rítmica, las plantas se colocan de forma escalonada: las de porte erguido van detrás y las colgantes, ocupando los huecos, van delante. En cestas colgantes, las plantas se distribuyen de manera uniforme; lo mínimo recomendable son tres ejemplares, ya que un número impar siempre ofrece un resultado más equilibrado visualmente.

Consejos de cuidado para flores colgantes

Para las flores colgantes se aplican los mismos consejos que para cualquier otra planta de balcón. Utiliza siempre sustrato de calidad con buena capacidad de retención de nutrientes. Para que la floración sea abundante y vigorosa, es imprescindible abonar regularmente: empieza entre cuatro y cinco semanas después de la plantación. Lo más práctico es un abono líquido equilibrado para plantas de balcón, que se añade al agua de riego cada dos o cuatro semanas siguiendo las instrucciones del fabricante.

Si se eliminan con regularidad las flores marchitas, las plantas colgantes pueden seguir floreciendo hasta bien entrado octubre e incluso, en algunos casos, hasta las primeras heladas.

Author

  • Ignacia Antonia es una creadora digital chilena que comparte contenido sobre lifestyle, tendencias y momentos de la vida cotidiana. Sus publicaciones destacan por un estilo moderno, cercano y enfocado en la inspiración diaria.

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