El grillo topo recibe su nombre por su llamativa costumbre de desplazarse bajo tierra igual que un topo. Estos insectos pueden causar daños considerables en el huerto y en otras zonas del jardín a través de su actividad.
Características del grillo topo europeo
Los grillos topo forman parte de la familia de los saltamontes, un grupo que engloba cerca de 100 especies distintas. En Alemania y en el resto de Europa solo está presente una: el grillo topo europeo (Gryllotalpa gryllotalpa). Este insecto puede alcanzar hasta 60 milímetros de longitud y guarda un gran parecido con los saltamontes convencionales, aunque su aspecto resulta más robusto, como si fuera la versión original y primitiva del grupo.
El grillo topo dispone de un par de alas pequeñas con las que es capaz de cubrir distancias cortas volando. Sus patas delanteras son anchas y aplanadas, muy similares a las garras de un topo, lo que le permite moverse con enorme eficacia bajo el suelo, ya que empuja la tierra hacia los lados con gran facilidad.
Ciclo de vida: cómo vive el grillo topo
El período de apareamiento del grillo topo tiene lugar en mayo. Al atardecer, los ejemplares salen a la superficie para reproducirse. En junio se produce la puesta de huevos: alrededor de 300 huevos se depositan en un nido excavado a unos diez centímetros de profundidad. Dependiendo de la temperatura, las larvas eclosionan entre 7 y 21 días después.
Durante las primeras etapas de su vida, las larvas se alimentan principalmente de partes vegetales, como raíces jóvenes. Esto no suele provocar daños significativos, ya que la gran mayoría de las larvas muere y solo una pequeña parte llega a desarrollarse completamente.
Para pasar el invierno, las larvas permanecen en el suelo y mudan de piel dos veces antes de la siguiente primavera. Los grillos topo adultos se alimentan sobre todo de pequeños organismos como larvas y gusanos. Solo recurren a las raíces de las plantas cuando escasea el alimento de origen animal.
Daños causados por el grillo topo
Estos insectos excavan su sistema de galerías a diario, pudiendo alcanzar una longitud total de 30 metros o más. Los túneles, de aproximadamente cinco centímetros de anchura, comunican distintas cámaras de almacenamiento y cámaras de cría entre sí. Los perjuicios que ocasionan se producen principalmente cuando se desplazan justo bajo la superficie del terreno durante la construcción de sus galerías.
Al excavar, los insectos remueven el suelo de forma intensa, desplazando semillas, plántulas y plantas jóvenes hacia la superficie, donde se secan y mueren. Otros daños visibles aparecen al construir las cámaras de cría: los grillos cortan todas las raíces situadas por encima de dichas cámaras para que las plantas se marchiten y mueran, permitiendo así que el calor del sol llegue mejor a la puesta de huevos. Manchas circulares de color marrón en el césped suelen ser una señal inequívoca de la presencia de un nido de grillo topo.
Los daños más graves se producen en lugares donde estos animales carecen de depredadores naturales. En Florida, por ejemplo, generan pérdidas millonarias cada año en céspedes ornamentales, campos de golf y zonas de pasto. En Rusia se conocen daños masivos en la agricultura, y en Filipinas afectan al cultivo de arroz, maíz y caña de azúcar. La solución pragmática en algunas de estas regiones pasa por recoger los insectos y aprovecharlos como alimento.
¿Es necesario combatir al grillo topo?
En nuestras latitudes, el grillo topo es en general bastante inofensivo. Además, se alimenta de huevos de caracol y de larvas de escarabajo, lo que lo convierte en un aliado útil dentro del jardín. Por ello, solo conviene tomar medidas si realmente causa daños importantes. La presencia de algunos ejemplares en el jardín es, en realidad, una señal positiva que indica un ecosistema equilibrado.








