Cómo cuidar la clemátide: 3 errores frecuentes

Una trepadora espectacular que requiere atención específica

Las clemátides son una de las plantas trepadoras más llamativas que pueden adornar un jardín. Las especies silvestres de gran vigor, como la Clematis vitalba o la Clematis viticella, cubren vallas y pérgolas con facilidad, mientras que los híbridos de gran flor se emplean habitualmente en espalderas y arcos de rosas. Aunque dependiendo de la variedad estas plantas son bastante resistentes y poco exigentes, conviene evitar ciertos errores fundamentales tanto en la elección del emplazamiento como en su cuidado.

Error 1: Elegir mal la ubicación de la clemátide

Para que la clemátide florezca con abundancia necesita luz suficiente, aunque no de la cabeza a los pies. En la naturaleza, estas plantas crecen preferentemente en los bordes soleados de los bosques, con la zona radicular situada habitualmente bajo una sombra fresca.

Para proteger también la base en el jardín del calor excesivo y la desecación, conviene sombrear esa zona mediante mantillo, piedras o una planta baja que no sea demasiado expansiva, como las hostas. El sol directo del mediodía y el viento en exceso tampoco les sientan bien: son preferibles las ubicaciones semiumbría y resguardadas del viento, junto a tutores orientados hacia el este o el oeste.

Al plantar la clemátide, el suelo debe estar profundamente trabajado, rico en humus y con una humedad uniforme, de manera similar al suelo forestal. En terrenos pesados y arcillosos el agua se estanca con rapidez, lo que pudre las raíces y favorece la enfermedad del marchitamiento. Por ello es muy recomendable añadir una capa drenante en el fondo del hoyo de plantación y enriquecer la tierra extraída con compost bien descompuesto o humus.

Error 2: Podar la clemátide en el momento equivocado

Para no cometer errores al podar la clemátide, es imprescindible tener claros los tres grupos de poda. Si se recorta, por ejemplo, la Clematis alpina o la Clematis montana en otoño, se pierden todos los botones florales del año siguiente.

Estas dos especies silvestres florecen en primavera y pertenecen al primer grupo de poda: solo se recortan cuando es necesario, concretamente justo después de la floración a finales de mayo, ya que durante el verano y el otoño forman los nuevos brotes para el año siguiente.

Los híbridos de gran flor suelen florecer dos veces al año, en mayo/junio y en agosto/septiembre. Para mantener una floración equilibrada, se recortan en noviembre o diciembre reduciendo la longitud de los tallos a la mitad. Además, cada cuatro o cinco años conviene realizar una poda más severa para evitar que la base quede desnuda.

Tampoco hay que olvidar la poda de las variedades que solo florecen en verano, como la Clematis viticella y la Clematis tangutica: para lograr una floración exuberante, se recortan con fuerza en invierno, dejándolas a entre 30 y 50 centímetros del suelo.

Vídeo práctico: Cómo podar la Clematis viticella

La clemátide italiana pertenece al tercer grupo de poda y debe recortarse de forma drástica. Este tipo de poda intensa es la clave para conseguir una planta sana y muy florida la siguiente temporada.

Error 3: Combinar mal la clemátide con otras plantas

También hay que prestar atención a la elección de las plantas vecinas. Especies dominantes como el manto de la Virgen (Alchemilla), las Epimedium o el Geranium macrorrhizum pueden llegar a asfixiar con el tiempo a las variedades de clemátide más débiles en la competencia radicular, especialmente a los híbridos de gran flor.

Para evitarlo, se recomienda instalar preventivamente una barrera para raíces fabricada con lámina de estanque o bordillos de jardín alrededor de la zona radicular. Las rosas trepadoras y las clemátides están consideradas una combinación ideal para el jardín. Sin embargo, para que ambas se desarrollen en igualdad de condiciones también conviene colocar una barrera radicular entre ellas y, además, es aconsejable plantar las rosas con uno o dos años de antelación.

Author

  • Ignacia Antonia es una creadora digital chilena que comparte contenido sobre lifestyle, tendencias y momentos de la vida cotidiana. Sus publicaciones destacan por un estilo moderno, cercano y enfocado en la inspiración diaria.

Scroll to Top