En resumen: ¿cómo se pueden multiplicar los helechos?
Los helechos con rizomas de amplio desarrollo se multiplican fácilmente por división. La época ideal para hacerlo es la primavera. Especies como el helecho real, el helecho escudo y el helecho doradilla se propagan a finales del verano mediante bulbillos que aparecen a lo largo de la nervadura central en el envés de las frondas. También es posible multiplicar los helechos en verano a través de esporas, es decir, los esporangios ubicados en la cara inferior de las hojas. Sin embargo, este método es laborioso y no siempre da resultado.
¿Cómo se multiplican los helechos por división?
La manera más sencilla de propagar helechos es mediante la división. Este método funciona con todas las especies que poseen rizomas muy ramificados con varias cabezas rizomatosas o yemas de crecimiento. Para ello, desentierra los helechos en primavera con cuidado, extrayendo todo el cepellón.
Los helechos pequeños se dividen con una pala, cortando trozos del tamaño de una mano que incluyan al menos dos yemas de crecimiento. En ejemplares más grandes, como el helecho avestruz, conviene exponer el rizoma por completo a principios de primavera y dividirlo en varias porciones, cada una con al menos una yema.
Planta cada fragmento por separado en macetas con sustrato pobre en nutrientes y mantenlo húmedo. Pasa el invierno con las macetas en un lugar luminoso y libre de heladas, y trasplanta los helechos al exterior en la primavera siguiente.
Multiplicación mediante bulbillos
No todas las especies de helechos son aptas para la división. Entre las excepciones se encuentran el helecho real (Osmunda), el helecho escudo (Polystichum) y la doradilla (Asplenium ceterach), que se propagan a partir de esporas o yemas adventicias. La multiplicación mediante los llamados bulbillos, que aparecen en el envés de las frondas a lo largo de la nervadura central, resulta más sencilla que la siembra directa.
Según la especie, estos bulbillos pueden tener forma puntiforme, lineal o redondeada. A finales del verano están completamente desarrollados y es entonces cuando puede comenzar la propagación.
Paso a paso: multiplicar helechos mediante bulbillos
- Paso 1: Coloca una fronda del helecho escudo con los bulbillos hacia abajo sobre la tierra, colocándola plana sobre la superficie. También puedes separar la fronda de la planta madre y depositarla en una bandeja de siembra con sustrato sin abonar.
- Paso 2: Sujeta la fronda en varios puntos con grapas de alambre, presionándola firmemente contra la tierra para que en pocas semanas se formen raíces y nuevas hojas.
- Paso 3: Cuando las plantitas hayan enraizado, córtalas con un cuchillo y trasplántalas a macetas con tierra húmeda y turba.
¿Cómo se multiplican los helechos por esporas?
En el jardín, muchos helechos se reproducen de forma natural a través de sus esporas, que son los esporangios situados en el envés de las hojas. Sin embargo, la siembra controlada no siempre tiene éxito. Para multiplicar helechos por esporas, corta en verano una fronda en cuya cara inferior se perciba un polvo fino, tanto visualmente como al tacto.
Coloca la fronda con la cara de las esporas hacia abajo sobre una hoja de papel y déjala reposar durante dos días, tiempo suficiente para que la mayoría de las esporas caigan. A continuación, esparce las diminutas esporas desde el papel sobre una bandeja de siembra poco profunda rellena con sustrato pobre en nutrientes.
Atención: las esporas son extremadamente finas y salen volando con el menor soplo de aire. Distribúyelas sobre la tierra sin enterrarlas, ya que necesitan luz para germinar, y humedece todo con un pulverizador. Cubre la bandeja con film transparente o una cúpula. Mantén el sustrato húmedo y ventila regularmente para evitar la aparición de moho.
El cultivo de helechos a partir de esporas es muy lento y, lamentablemente, no siempre culmina con éxito. Aproximadamente al cabo de un año podrás trasplantar las plantas jóvenes al jardín.
La ubicación adecuada para los helechos
Dado que la mayoría de los helechos son habitantes naturales del bosque, prefieren un suelo húmedo, mullido y rico en humus que se mantenga uniformemente húmedo, pero sin tendencia al encharcamiento. La forma más fácil de recrear estas condiciones en el jardín es dejar que las hojas caídas en otoño se descompongan bajo árboles y arbustos año tras año.
Existe un pequeño pero interesante grupo de helechos que prefiere el terreno pedregoso. La doradilla (Asplenium ceterach), la lengua de ciervo (Asplenium scolopendrium) y el helecho costilla (Blechnum spicant) se encuentran a gusto en el jardín de rocalla. El culantrillo negro (Asplenium trichomanes) y los helechos pata de gallo (Polypodium) se conforman incluso con las estrechas grietas de los muros.
A excepción de la doradilla, los helechos de rocalla también necesitan suficiente humedad y sombra, por lo que conviene plantarlos al amparo de piedras que proyecten sombra. En condiciones óptimas, los helechos son plantas muy longevas y de escaso mantenimiento.
Usos de los helechos en el jardín
La enorme variedad de helechos ofrece infinitas posibilidades de uso. Según su tamaño y porte, pueden ocupar el primer o el último plano de un arriate, colonizar el pie de los árboles o tapizar muros de piedra seca. El helecho hembra (Athyrium) o el helecho escudo (Polystichum setiferum) aportan dinamismo a zonas de sombra ligera bajo árboles y arbustos de hoja caduca, incluso en composiciones pequeñas.
Con especies de mayor expansión, como el helecho pavo real (Adiantum pedatum), el helecho macho (Dryopteris filix-mas) o el helecho avestruz (Matteuccia struthiopteris), puedes tapizar amplias superficies sombreadas. El majestuoso helecho real (Osmunda regalis), en cambio, luce en todo su esplendor plantado en solitario en un lugar destacado del jardín.








