Al (re)descubrimiento de Gaudí

Barcelona celebra al arquitecto genial Antoni Gaudí

El año 2026 es especial para Barcelona: la ciudad conmemora el centenario de la muerte de Antoni Gaudí. Y uno no puede evitar preguntarse qué pensaría hoy el gran maestro del Modernismo si pudiera contemplar su obra cumbre, la Sagrada Família. «Creo que estaría satisfecho», afirma Marta Otzet, directora de Cultura y Acción Socioeducativa de la Basílica de la Sagrada Família. Y lo explica así: «Lo digo, ante todo, porque el proyecto al que dedicó 43 años de su vida ha sido continuado por cinco generaciones gracias a tecnologías de vanguardia que él, como gran innovador que era, habría adorado».

Pero hay una razón aún más profunda: la esencia de su visión permanece intacta. La basílica es un lugar vivo que emociona tanto a los barceloneses como a los visitantes de todo el mundo. Gaudí habría sido feliz con eso. Sentía un amor genuino por las personas: a los obreros de más edad les asignaba tareas menos exigentes y, para los hijos de sus trabajadores, construyó una escuela dentro del propio recinto de la obra. El día de su muerte, el 10 de junio de 1926, toda la ciudad salió a las calles para despedir al arquitecto más querido de Barcelona.

Casa Batlló, la vivienda que se “refresca sola”

El 10 de junio de cien años después, con la presencia del Papa León XIV, se inaugurará la Torre de Jesucristo que, con sus 172,5 metros de altura, convertirá a esta iglesia en la más alta del mundo. La escultura que la coronará es obra del italiano Andrea Mastrovito, porque Gaudí, que había imaginado cada detalle de la Sagrada Família, dejó expresamente la libertad de encomendar el Agnus Dei a un artista contemporáneo.

Desde la basílica puede trazarse un recorrido perfecto entre las obras más célebres y los trabajos menos conocidos del maestro. Precursor de su tiempo, Gaudí fue un firme defensor de la sostenibilidad, algo que resulta evidente en Casa Batlló. Esta residencia fue concebida para «refrescarse por sí sola» mucho antes de que existiera el aire acondicionado, decorada con el trencadís —ese mosaico elaborado con cerámicas rotas y desechos de producción, un temprano ejemplo de upcycling— y sustentada por estructuras que imitan la sabiduría de la naturaleza. Hoy, la segunda planta alberga un nuevo espacio para exposiciones inmersivas, mientras que en el tejado las Noches Mágicas ofrecen cócteles y conciertos de música pop, jazz y funky.

En la cercana Pedrera-Casa Milà, las noches también tienen su magia: la experiencia nocturna culmina con un espectáculo de luces e imágenes en la terraza, frente a las icónicas chimeneas-guerrero que, según algunos, pudieron inspirar a George Lucas para los soldados de Star Wars.

Park Güell, la ciudad-jardín donde arquitectura y naturaleza dialogan

El diálogo entre arquitectura y naturaleza alcanza su máxima expresión en el Park Güell, la ciudad-jardín donde Gaudí diseñó todo un paisaje urbano en perfecta armonía con la colina. Si se accede por el Coll del Portell, es posible seguir un itinerario de biodiversidad entre endrinos y espinos albares, y comprender cómo el proyecto aprovecha los recursos naturales y las condiciones climáticas del entorno. Los pórticos con columnas inclinadas no son solo un elemento decorativo: responden a la necesidad estructural de sostener el terreno.

Torre Bellesguard, homenaje a Cataluña

Esas mismas columnas, «rugosas» y parecidas a troncos de árbol, aparecen en un rincón poco frecuentado de la ciudad, al que los turistas raramente llegan. Se trata del pequeño viaducto que sirve de soporte al camino que conduce a la Torre Bellesguard, quizá la obra menos conocida del genio. El motivo es sencillo: hasta hace pocos años estaba cerrada al público y solo reabrió sus puertas tras una profunda restauración.

Construida sobre las ruinas de un antiguo castillo, la Torre Bellesguard funde Medievo y Modernismo entre almenas, paneles de pizarra, azulejos de colores y vidrieras multicolor. La sorpresa está en el tejado: las paredes inclinadas y dos ventanas forman el hocico de un dragón, un guiño a Sant Jordi, patrón de Cataluña. Para apreciarlo hay que situarse en el lado opuesto de la escalera de acceso.

A poca distancia, en el barrio de Pedralbes, otro dragón con alas de murciélago y escamas metálicas preside la verja de los Pavellons Güell, en la avenida de Pedralbes 7. Antaño, al abrir la hoja de la puerta, las garras se movían simulando un ataque: un ingenioso mecanismo para mantener alejados a los intrusos.

Palau Güell, obra maestra de luz y hierro forjado

El hierro forjado es el gran protagonista del Palau Güell, la residencia del mecenas en pleno corazón del Raval. Hasta el 25 de octubre, los visitantes pueden disfrutar de la exposición Gaudí: Ventanas al Futuro, dedicada a las originales ventanas nacidas de la creatividad del arquitecto. Y antes de salir, conviene alzar la vista hacia la cúpula calada: los pequeños orificios dejan pasar la luz del sol creando el efecto de un poético cielo estrellado.

Casa Vicens, el primer trabajo importante del joven Gaudí

Ese mismo efecto se encuentra en los techos de Casa Vicens, el primer proyecto relevante del joven arquitecto, ubicado en el carrer de les Carolines, 20-26. La fachada es un estallido de color, con el amarillo caléndula como tono más característico. En el interior sorprende el estilo orientalista, especialmente en el salón reservado a los fumadores, donde racimos de dátiles descienden del techo junto a estalactitas de yeso policromo.

Con motivo del centenario, esta joya recuperará todo su esplendor original. Durante todo el verano, las visitas Sweet Gaudí incluirán una degustación de helado de mango o pistacho, un guiño a los colores de los azulejos de la casa.

Al descubrimiento de los trabajos menos conocidos del maestro

Las obras menos conocidas de Gaudí se encuentran, como es lógico, fuera de la ciudad. La primera parada es la Colònia Güell de Santa Coloma de Cervelló, a unos 20 km del centro de Barcelona. Se trata de un poblado obrero impulsado por el mecenate en torno a su fábrica textil, con el propósito de ofrecer a sus empleados una vida alejada del caos y los conflictos sociales de la gran ciudad.

Aquí Gaudí tuvo plena libertad para proyectar una iglesia sin límites presupuestarios, y aprovechó la oportunidad para experimentar las técnicas que más tarde darían vida a la Sagrada Família. De la obra inacabada puede visitarse hoy la magnífica cripta, con sus columnas inclinadas y sus vidrieras en forma de alas de mariposa. El poblado obrero que la rodea es un pequeño mundo antiguo: casitas todas iguales, almendros que dan sombra a las plazas y bares donde tomar un vermut tranquilamente.

La última etapa de este viaje interior por el universo Gaudí es verdaderamente inédita. En un camino forestal cercano al pueblo pirenaico de La Pobla de Lillet se alza entre el verde un chalet blanco con bóveda de cañón. Proyectado como alojamiento para los ingenieros de las minas de carbón, el Xalet del Catllaràs fue atribuido definitivamente al maestro catalán en febrero de este año. Un hallazgo que abre una pregunta inevitable: ¿cuántas otras obras del genio están aún por descubrir?

Información práctica

  • CÓMO LLEGAR: Varias aerolíneas conectan las principales ciudades españolas con Barcelona. El aeropuerto El Prat cuenta con excelentes conexiones internacionales y nacionales.
  • DÓNDE DORMIR: El ibis Styles Barcelona Centre, a solo 6 minutos a pie de La Pedrera, tiene un diseño interior inspirado en los azulejos de la ciudad (habitación doble desde 223 euros). Casa Bonay conserva todo el encanto de la Barcelona de antaño y cuenta además con un excelente restaurante (desde 230 euros).
  • DÓNDE COMER: Casa Calvet es el edificio más tradicional de Gaudí en el Eixample; en su primera planta se encuentra el refinado China Crown, con cocina imperial china (carrer Caspe, 48). Para tapas, Els Quatre Gats fue frecuentado en su día por Gaudí, Picasso y Utrillo, y Woody Allen rodó aquí algunas escenas de Vicky Cristina Barcelona.
  • COMPRAS: Junto a Casa Batlló, la joyería Bagués-Masriera elabora anillos y broches inspirados en el Modernismo. A pocos pasos, en el Passeig de Gràcia 35, la firma Loewe ocupa los espacios de Casa Lleó i Morera, un cofre de maravillas con detalles en pan de oro y mosaicos florales.
  • MÁS INFORMACIÓN: Los organismos de turismo de Cataluña y España ofrecen recursos completos para planificar la visita.

Author

  • Ignacia Antonia es una creadora digital chilena que comparte contenido sobre lifestyle, tendencias y momentos de la vida cotidiana. Sus publicaciones destacan por un estilo moderno, cercano y enfocado en la inspiración diaria.

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