Después de OnlyFans, llega Darkfans

¿Qué es Darkfans?

Se llama Darkfans y su nombre ya evoca al mucho más conocido OnlyFans. La plataforma funciona de manera similar, al menos en su propósito: ofrecer un espacio restringido donde encontrar material para adultos. Sin embargo, ese “dark” revela también hasta qué punto el sitio puede esconder una cara oscura. Lo que es seguro es que está creciendo: cada vez hay más usuarios y, lamentablemente, entre ellos hay también menores. La voz de alarma la da una experta: «Los vídeos y las fotos pueden acabar en otros canales, como Telegram».

Al igual que OnlyFans, Darkfans es una plataforma de “entretenimiento para adultos”. Y al igual que aquella, cuenta con una base de usuarios en constante expansión. Su popularidad va en aumento, especialmente entre los jóvenes, aunque el acceso esté reservado a mayores de edad. En cuanto se escribe el nombre en el buscador y se abre la página de inicio, el sitio solicita la edad. Sin embargo, no existe ningún sistema real de verificación de edad: en la práctica, basta con mentir para adentrarse en el mundo “dark” de este espacio digital, repleto de contenidos de diversa índole pero siempre de carácter sexual. «Es a todos los efectos una plataforma para adultos. Tiene su sede en Chipre y, según muchos usuarios, tiene menos restricciones que OnlyFans incluso una vez dentro: permitiría, por ejemplo, la publicación de contenidos fetish y sadomasoquistas», explica la abogada Marisa Marraffino, especialista en derecho digital y menores.

Sin controles, un riesgo para los menores

El primer aspecto preocupante es precisamente la posibilidad de que cualquiera acceda sin que exista un sistema de restricción efectivo. «Desafortunadamente, el sistema de verificación de edad no está certificado: se marca una casilla para declarar que se tienen más de 18 años y el proceso de registro continúa sin más», confirma Marraffino. La experta subraya que esto supone eludir la normativa vigente: «Agcom está obligada a verificar estos aspectos, mientras que el Reglamento Europeo de Servicios Digitales (DSA) establece expresamente que los menores deben estar protegidos. Además, la plataforma traslada toda la responsabilidad sobre los contenidos a los propios usuarios».

En definitiva, da la impresión de que la plataforma escapa a cualquier tipo de control, incluida la supervisión sobre los contenidos que se pueden publicar y encontrar en ella.

En la red también hay vídeos de menores

El problema no se limita a la edad de los usuarios. Según la especialista, «hay que tener mucho cuidado porque los vídeos que se pueden encontrar podrían involucrar también a menores de edad». Resulta especialmente paradójico que plataformas de este tipo puedan crecer precisamente cuando la Unión Europea está tratando de introducir normas más estrictas para la protección de los menores en internet.

«Desgraciadamente existe otro problema, el mismo que afecta también a OnlyFans: hay contenidos personalizados, es decir, se puede pagar para ver determinadas actuaciones». Aquí la situación se vuelve aún más compleja.

El riesgo de prostitución virtual

Tal y como explica la abogada, «para nuestro ordenamiento jurídico se trata de prostitución virtual, que no está prohibida, pero si la plataforma percibe un porcentaje sobre los contenidos personalizados compartidos de forma privada entre usuarios, podría configurarse en abstracto el delito de explotación de la prostitución». Combatir estas actividades ilícitas es extraordinariamente difícil, como demuestra una compleja investigación concluida recientemente que desembocó en 3 detenciones y 6 denuncias en Roma, tras dos años de trabajo investigativo.

La operación fue iniciada por el Centro Nacional para la Lucha contra la Pedopornografía Online (Cncpo), con agentes encubiertos que navegaron por entornos virtuales criminales y lograron identificar los canales de distribución de material ilícito incluso a escala transnacional.

El mundo dark, sin fronteras

En este caso, las investigaciones llegaron a implicar al FBI, que, según informó la Fiscalía de Roma al término de la operación, proporcionó información clave para identificar a nueve de las personas involucradas. Las pesquisas permitieron descubrir la difusión de material de abuso sexual de menores, en algunos casos de víctimas de muy corta edad.

No siempre se trataba de fotografías o vídeos originales; con mayor frecuencia eran contenidos generados mediante inteligencia artificial. El riesgo, más que real, es que vídeos de este tipo, al igual que los no manipulados, «una vez subidos, aunque tengan marca de agua, siempre pueden compartirse y circular en otros lugares, como por ejemplo Telegram. Evitarlo por completo es prácticamente imposible», reconoce Marraffino.

Europa endurece las restricciones para menores

La urgencia de actuar, especialmente para proteger a los menores, se ha convertido en una prioridad y la Unión Europea parece decidida a impulsar una regulación más rigurosa. Tras los anuncios de la presidenta de la UE, Ursula von der Leyen, realizados pocas semanas atrás, el asunto ocupó un lugar central en una videoconferencia organizada por el presidente de Francia junto a la propia presidenta de la Comisión. El expediente volverá a la agenda en los próximos Consejos Europeos con un objetivo claro: establecer responsabilidades concretas, especialmente para los gestores de las plataformas.

Qué dice la ley hoy

El Reglamento de Servicios Digitales obliga a las grandes tecnológicas a ofrecer garantías de seguridad desde la fase de diseño —el llamado Safety by design— y a monitorizar posteriormente el uso por parte de los usuarios. Pero en la práctica algo falla: no solo existen serias dudas sobre los mecanismos de elaboración de perfiles por parte de redes sociales y sitios web, sino que también hay problemas importantes en cuanto a la dependencia que este tipo de plataformas genera, especialmente en los más jóvenes.

Un ejemplo paradigmático es el proceso judicial iniciado en California a raíz de la denuncia de una joven de 20 años, que hasta el momento ha derivado en la condena de los responsables de Meta y Google por no haber evitado que la joven desarrollara una dependencia de las redes sociales.

El riesgo de adicción inducido por las redes sociales

La Comisión Europea ha abierto a su vez investigaciones formales contra TikTok, Meta y X para examinar qué tipo de consecuencias generan sus algoritmos, sobre todo en los jóvenes y su salud mental, a través de mecanismos como el scroll infinito y la reproducción automática. Los estados miembros, por su parte, están adoptando regulaciones propias: en Francia, por ejemplo, se avanza hacia la prohibición del acceso para menores de 16 años, siguiendo el ejemplo de lo que ya decidió Australia el 10 de diciembre de 2025.

Las restricciones en Italia: el nudo de la verificación de edad

La legislación italiana ha fijado la edad mínima para registrarse de forma autónoma en una red social en 14 años, con el consentimiento expreso de los padres exigido entre los 13 y los 14. Existe, además, un proyecto de ley que pretende elevar esa edad a 15 años. Aunque su objetivo principal es combatir el ciberacoso, el verdadero problema ya no es tanto el umbral de edad para acceder al mundo de las redes sociales, sino su verificación efectiva.

«El riesgo cero no existe —admite Marisa Marraffino—. Lo importante es que haya una armonización a nivel mundial, no solo europeo, sobre la verificación de la edad. Deben ser leyes que protejan de verdad a los menores».

La primera demanda colectiva de padres y madres

Como recalca la abogada, «imponer restricciones solo a algunas plataformas no sirve de nada porque los jóvenes se desplazan a otras plataformas con menos controles y menos restricciones, como ocurre con Darkfans. El sistema de verificación de edad debe aplicarse a todas las plataformas y los adultos también deben estar preparados para ayudar a sus hijos a comprender los riesgos de subestimar su propia privacidad».

Precisamente en Italia, el MOIGE —Movimiento Italiano de Padres— ha impulsado la primera demanda colectiva italiana de carácter inhibitorio contra Meta (Facebook e Instagram) y TikTok, promovida junto a otras asociaciones de familias.

Menos dependencia de las redes sociales

Los padres y madres exigen intervenir para detener prácticas consideradas perjudiciales para los menores, en particular en lo relativo a la verificación de la edad, a los mecanismos que favorecen la adicción y a la falta de información adecuada sobre los riesgos para la salud física y mental derivados del uso de las redes sociales.

«La demanda colectiva creo que tiene un valor más demostrativo que estrictamente jurídico. La normativa ya existe en Italia y permite incluso reclamar una indemnización por daños a las plataformas en caso de vulneraciones del DSA, exactamente como está ocurriendo en Estados Unidos sobre la base de legislaciones diferentes. Cuando detectamos infracciones, no debemos mirar hacia otro lado, sino presentar reclamaciones ante Agcom, que es el coordinador digital en Italia para el DSA. Solo así esta herramienta se convertirá en una norma realmente viva y encontrará plena aplicación», concluye Marraffino.

Author

  • Ignacia Antonia es una creadora digital chilena que comparte contenido sobre lifestyle, tendencias y momentos de la vida cotidiana. Sus publicaciones destacan por un estilo moderno, cercano y enfocado en la inspiración diaria.

Scroll to Top