Un nuevo modo de viajar: la búsqueda de lo auténtico
Entre ciudades saturadas durante todo el año y destinos completamente dominados por el turismo masivo, cada vez más viajeros optan por lugares más tranquilos y menos transitados.
El fenómeno del underturismo surge precisamente de esta necesidad: redescubrir rincones auténticos, habitables y todavía alejados de los grandes flujos internacionales.
Según un estudio de eDreams, un número creciente de personas está dirigiendo sus búsquedas hacia pequeños pueblos, espacios naturales y destinos alternativos capaces de ofrecer experiencias más pausadas y sostenibles.
Desde el norte de Inglaterra hasta Umbría, pasando por los pueblos medievales de Francia y Portugal, Europa tiene mucho que ofrecer a quienes quieran organizar un viaje diferente a lo habitual.
Conques, el pueblo francés en el Camino de Santiago
En el corazón de Occitania, al sur de Francia, Conques es uno de los pueblos medievales más cautivadores del país.
Incluido entre los Plus Beaux Villages de France, este enclave es también una etapa histórica del Camino de Santiago de Compostela.
Sus casas con tejados de pizarra, las estrechas callejuelas empedradas y la abadía de Sainte-Foy atraen cada año a peregrinos y viajeros que buscan lugares más recogidos y genuinos.
Rodeado de naturaleza y construido sobre una ladera, Conques conserva una identidad histórica muy marcada y representa una de las alternativas más interesantes para descubrir una Francia alejada del turismo convencional.
North Yorkshire, la Inglaterra rural entre páramos y senderos
En el norte de Inglaterra, el North Yorkshire es una de las zonas más impresionantes del Reino Unido para quienes disfrutan de los paisajes abiertos y el turismo al aire libre.
El paisaje cambia radicalmente con las estaciones: en otoño los bosques se tiñen de rojos y naranjas intensos, mientras que en primavera el campo se llena de flores y extensiones verdes.
Entre páramos, bosques y rutas panorámicas, el condado es especialmente valorado por senderistas, corredores y ciclistas.
El territorio incluye también espacios naturales de renombre como el North York Moors National Park y parte del Yorkshire Dales National Park, lugares ideales para quienes buscan una escapada inmersa en plena naturaleza.
Campings, rutas a pie y pequeños pueblos rurales completan la experiencia de una de las zonas más tranquilas y menos masificadas del turismo británico.
Scheggino, el pueblo umbro entre rafting y naturaleza
En el corazón de la Valnerina, en Umbría, Scheggino es uno de esos pequeños pueblos que todavía conservan una atmósfera verdaderamente auténtica.
Calles de piedra, casas medievales y tabernas tradicionales narran un ritmo de vida lento, rodeado de verde y alejado de los grandes flujos turísticos.
El pueblo es también un excelente punto de partida para actividades al aire libre. El río Nera atrae a los amantes del rafting y los deportes fluviales, mientras que los senderos que cruzan el valle permiten explorar una de las zonas naturales más fascinantes de la región.
En los alrededores también se encuentran rutas de senderismo, carriles bici e itinerarios que conducen hacia bosques y zonas de montaña poco frecuentadas.
Sortelha, el Portugal medieval detenido en el tiempo
Entre los pueblos históricos más singulares del centro de Portugal destaca Sortelha, una pequeña aldea fortificada que conserva en gran medida su estructura medieval original.
Las casas de granito, las murallas y la antigua puerta gótica transmiten la imagen de un lugar que ha permanecido casi intacto a lo largo de los siglos.
Uno de los elementos más representativos del pueblo es el pelourinho, el tradicional rollo de justicia presente en muchas localidades históricas portuguesas.
Dominando el conjunto se alza la fortaleza del siglo XIII, desde la cual se contemplan las colinas circundantes. A lo largo del año, Sortelha acoge también recreaciones históricas y fiestas populares que devuelven al pueblo a sus orígenes medievales.
Schaalsee, el lago del norte de Alemania lejos del turismo masivo
Entre Hamburgo y Lübeck se extiende la región del Schaalsee, considerada una de las zonas naturales más tranquilas del norte de Alemania.
El gran lago que da nombre al área forma parte de una Reserva de la Biosfera de la UNESCO y está rodeado de bosques, rutas naturales y carriles para ciclistas.
El entorno es especialmente adecuado para quienes aprecian el turismo lento. Las orillas del lago ofrecen senderos para excursionistas e itinerarios cicloturistas entre naturaleza exuberante, mientras que el pequeño núcleo de Zarrentin am Schaalsee mantiene un ritmo pausado y una atmósfera muy alejada de los grandes destinos internacionales.
Una opción perfecta para quienes desean unas vacaciones en silencio, entre agua y vegetación.
Teruel, la ciudad romántica de Aragón
Menos conocida que otras ciudades españolas, Teruel es un destino ideal para quienes buscan un viaje tranquilo y cargado de historia.
Situada en la región de Aragón, es famosa sobre todo por la leyenda de Juan de Marcilla e Isabel de Segura, considerados los Romeo y Julieta españoles.
Más allá del relato romántico que impregna la ciudad, Teruel custodia algunos de los mejores ejemplos de arquitectura mudéjar de España, reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Torres decoradas, edificios históricos y plazas íntimas conviven con una tradición gastronómica muy apreciada. Entre sus productos más célebres destaca el Jamón de Teruel DOP, uno de los jamones más reconocidos del país.







